La verdadera xenofobia

Los xenófobos más crueles y perversos son ellos, porque intentan destruir a quienes no comparten sus ideas

En el ataque terrorista de Barcelona hubo muertos y heridos de 35 países. Precisamente, en unos días en los que se hablaba de la turismofobia de Arran (un grupo vinculado a la CUP). La turismofobia es una hijastra de la xenofobia. No obstante, cuando se perpetró el ataque de Barcelona, seguido del episodio nocturnode Cambrils, se ha visto cuál es la verdadera xenofobia que tenemos en Europa; y también quiénes son los enemigos del turismo, de la libertad en general. Por si alguien tenía dudas, ha quedado claro que la verdadera xenofobia no es la de Occidente contra el mundo musulmán, sino la del radicalismo islámico contra Occidente. No hay que confundir a las víctimas y a los verdugos.

Esa xenofobia tiene una obsesión definida en una frase de Moussa Oukabir en Twitter, a la pregunta de qué haría si fuera rey absoluto por un día: "Mataría a los infieles y sólo dejar a los musulmanes que sigan la religión". Escribió esto cuando tenía 15 años. En la madrugada del viernes, este chaval de 17 años fue uno de los terroristas abatidos en Cambrils. Se le había considerado el autor de la matanza de Barcelona. Aunque parece que fue otro de sus compinches el que conducía la furgoneta, atropellando infieles por las Ramblas, matando a cuantos más mejor (hombres, mujeres y niños), hasta que huyó y se escapó.

No es un conflicto entre religiones, como a veces se dice, sino de un sector del Islam, que se subdivide en facciones enfrentadas, como las que combaten en Iraq, Siria y Afganistán. Un sector islamista que cuenta con imanes fanáticos para envenenar las mentes, y con estructuras para propagar la Yihad. No predican el amor al prójimo, sino el odio a todos los que consideran infieles. El credo del asesino era ese: matar infieles, sólo dejar con vida a los musulmanes que sigan su religión.

Muchachos como Moussa Oukabir y sus compinches de Cataluña utilizaban Internet, pero tenían las ideas como si lucharan en la caída de Constantinopla. Todavía no han superado el siglo XV. Debe quedar muy claro que los xenófobos auténticos, los más crueles y perversos, son ellos, porque odian e intentan destruir a todos los que no comparten sus ideas. Tampoco olvidemos que quienes se pueden cargar el turismo en España y en Europa son los terroristas de la Yihad. Aunque colaboren los aprendices de turismofobia básica.

Al final, como en todas las batallas, no caigamos en las trampas de quienes se camuflan para destrozar a su enemigo.

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