Caleidoscopio

Vicente Quiroga

San Pedro

Saben que siento una entrañable debilidad por los libros que se publican en Huelva. Uno de los últimos es 'La Iglesia Mayor de San Pedro de Huelva', de Manuel Jesús Carrasco Terriza, presentado hace unos días. Pienso que es un texto necesario, no sólo por "su antigüedad venerable", las primeras noticias nos hablan de los primeros años del siglo XIV, "y el haber sido la única parroquia de la ciudad hasta1515" lo que "le confieren la condición de parroquia matriz de Huelva, reflejada en el título de Parroquia Mayor que secularmente ostenta", como destacan en el prólogo del libro Felipe Fernández Caballero y José Arturo Domínguez Asensio, quienes actualmente rigen esta feligresía, sino por la entidad y la singularidad de su fábrica. Y de ello trata tan distinguida novedad editorial que ha merecido especial atención en su edición por parte del Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial, incluida en su Colección Investigación, ya que al elevado interés de su contenido histórico, que supone la referencia íntegra de su devenir religioso y sagrado, de sus vicisitudes y restauraciones, que la han preservado de su deterioro y de los embates de la propia naturaleza, aporta, además, un amplio bagaje fotográfico, en ocasiones de gran amplitud y calidad de forma desplegable, y también de grabados, planos y un extraordinario apéndice documental sobre inventarios y obras realizadas a lo largo de los años. Manuel Jesús Carrasco Terriza, Secretario Canciller del Obispado de Huelva y profesor de Historia de Arte Cristiano en el Seminario, tiene acreditado su docto conocimiento en el patrimonio eclesiástico de esta provincia, atestiguado en diversas publicaciones. No cabe duda de que en esta ocasión ha vuelto a demostrarnos su rigor intelectual y su precisión histórica para desvelarnos la crónica de un templo que supone un símbolo inefable de la religiosidad y tradición devocional de los onubenses. Se desgranan así las páginas de la historia de este edificio vivo, como escribe el profesor Carrasco Terriza, que conserva "la memoria histórica de sus ciudadanos" y el sentimiento inmarcesible de sus vivencias cristianas. Sabemos de los primeros acontecimientos sobre su origen, de la configuración del templo en el siglo XV, de sus características arquitectónicas y suntuarias, de las aportaciones registradas en el siglo siguiente, de los altares, obras de diversa índole realizadas a lo largo de los años, las consecuencias de un devastador huracán que sufrió Huelva en 1722, el terrible terremoto de Lisboa de 1755, de tan nefastas consecuencias, de otras catástrofes, de la transformación urbanística del entorno, la construcción del muro y la escalinata, el vandalismo destructivo de 1936, la última restauración de sólo hace unos años… Un libro escrito con minuciosidad y excepcional riqueza de datos y descripciones de carácter arquitectónico, ornamental, de la incorporación al templo de capillas, bienes muebles, imágenes, pinturas, orfebrería y otros valiosos objetos de culto. Un instrumento imprescindible en el conocimiento de la primera parroquia de la Diócesis.

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