Análisis

NArciso rojas

El rugby que se contagia

El rugby de las categorías inferiores del Bifesa Tartessos tiene método. Tiene una estructura que muestra sin pudor. Un rugby modernista en el que lo decorativo es funcional y lo funcional es bello. La cantera del Tartessos juega de un modo transparente; fácil de digerir para el espectador: para el iniciado y para el que se asoma por primera vez a su liturgia. El máximo exponente de esta escuela es la generación del actual sub-14. Es la primera que ha estado en el horno desde el principio. Casi aprendieron a andar con un balón de rugby en las manos y ahora juegan con la misma naturalidad con la que hablan entre ellos. Pero lo mejor es que hacen un rugby 'de puertas abiertas'. A los equipos del Tartessos es sencillo adaptarse si se llega nuevo, con la edad que sea. El juego que despliegan es complejo por su aplastante sencillez. El acatamiento de las reglas es un credo -incluso cuando se apostaba desde la federación por la continuidad en el juego, siendo muy pequeños, los linces no metían las manos en el ruck y siempre entraban por la puerta- y el sentimiento de pertenencia y la solidaridad son sus sellos. "Hola, ¿vienes a jugar al rugby con nosotros? Bienvenido, hermano".

El cemento con el que construyen su rugby está a la vista, sin ornamento, y eso lo hace bonito. Sólo hay verdad en lo que hacen, nada más. Se exponen porque en el club onubense no existe otro modo de ver este deporte, y los más jóvenes están apuntalando una filosofía de muchos años a la que sólo le faltaba una generación como esta, crecida al calor de gente como la que hoy dirige los designios de este club de leyenda. Lo mejor es la piel permeable de una entidad que acoge a todo el que quiere probar este deporte. Pero lo acoge sin estridencias, con la naturalidad con la que tu familia te saluda cuando vuelves a casa un día cualquiera. Todo se contagia, y en el caso del Tartessos se hereda, y es que los valores, una vez entras en el rugby, son genéticos. Una familia.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios