Sin sorpresas

Que el cine español sigue pasando por una de sus épocas más depauperadas económicamente es algo que a nadie puede sorprender y mucho menos a quienes día a día seguimos sus peripecias en la actualidad de las salas y las taquillas, donde, salvo en muy raras ocasiones los resultados pueden satisfacer los presupuestos de producción de las películas, si es que algunas nos llegan, ya que en Huelva es donde menos películas españolas se estrenan, aunque el estreno no es privilegio del que gozan los films que se realizan en España, quizás demasiados para tan pocos espectadores. De esa situación se han quejado algunos de los artífices de nuestra cinematografía, como se ponía de manifiesto en la información que el pasado martes se publicaba en esta sección.

"El cine español recauda 54 millones de euros menos", era el titular al que el subtítulo seguía con clarísima rotundidad: "La taquilla bajó de 144 a 90 millones en el extranjero". Tampoco nos sorprende porque si los espectadores y la recaudación viene bajando en los últimos años, nada puede extrañar que en el extranjero, donde nuestro cine tiene escasas opciones, ocurra tanto de lo mismo o más. Sin embargo, resulta paradójico que, como ha afirmado el voluntarioso Pedro Pérez, presidente de la Federación de Asociaciones Audiovisuales de España, en 2010, que es el balance que ahora conocemos, "por tercer año consecutivo, el cine español ha vendido fuera más entradas que en España".

Estas extrañas cifras nos deparan que si en el extranjero se recaudaron 90 millones de euros - de 144 en 2009- con 16,3 millones de espectadores, en España sólo se lograron 80,7, lo que representa una asistencia un 12, 9 millones de espectadores. Y curiosamente la única película que consiguió elevar la cifra fue Planeta 51 (2009), de Javier Abad y Marcos Martínez, una film de animación realizado en coproducción con el Reino Unido, es decir que no es totalmente española y que, si mal no recuerdo, no se estrenó en Huelva. Su recaudación fue de 50 millones, lo que deja al resto de producciones españolas que se estrenaron fuera de nuestro país con unas recaudaciones muy exiguas.

En este capítulo es digno de destacar que Celda 211 (2009), de Daniel Monzón -de la que siempre dijimos que es la mejor película española de los últimos tiempos-, acaba de ser galardonada en la Feria de Madrid de Cine, como el film español de mayor repercusión internacional de 2010. Es necesario destacar ese dato que nos habla de 91 películas estrenadas fuera de España de las que sólo el 45 por ciento son íntegramente españolas. Nos sigue pareciendo excesivo el número de películas que se producen en España, 201, que nos sitúa en sexto lugar en el mundo y en el segundo en la Unión Europea. Sobre todo si se tienen cuenta que muchas no llegan a estrenarse y la mayoría tiene una escasa difusión.

Sobre el chovinismo de los franceses que son fieles a su cine, del que hablaba el director y productor Fernando Trueba, tiene parte de razón, ya que esto no es habitual en los espectadores españoles, que, por otra parte, además de un menor poder adquisitivo, que también cuenta, no tienen ese conocimiento en líneas generales que incluye al cine como un importante fenómeno de cultura.

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