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"Es segura la intervención de Queipo en la muerte de Lorca"

  • El investigador revisa el primer libro de su amplia trayectoria, 'La muerte de Federico García Lorca y la represión nacionalista de Granada', que publicó en 1971 en la editorial Ruedo Ibérico

El hispanista presentará la reedición de su primer libro en diversas citas literarias de Andalucía. El hispanista presentará la reedición de su primer libro en diversas citas literarias de Andalucía.

El hispanista presentará la reedición de su primer libro en diversas citas literarias de Andalucía. / álex cámara

-la muerte de Federico García Lorca y la represión nacionalista de Granada, que publicó Ruedo Ibérico en 1971, se ha convertido en un clásico. Los nuevos datos aparecidos durante estos años le han obligado a revisarlo y ahora publica en Ediciones B El asesinato de Lorca. Asegura que en los hechos fundamentales tiene el mismo convencimiento, pero ¿qué ha modificado en esta puesta a punto?

-El libro se publicó hace casi medio siglo. Se han publicado varias ediciones, pero no había hecho una revisión a fondo en mucho tiempo. Es un libro importante para mí, y quería hacer una versión totalmente al día. Hay bastantes materiales nuevos.

Es un escándalo que no se haya encontrado a Lorca, y en esto Granada tiene la responsabilidad de hacerlo posible"En Alemania derribaron al regimen; aquí se firmó un pacto de silencio y se aprobó una especie de amnistía"

-Uno de los aspectos novedosos tiene que ver con la implicación de Queipo de Llano en la muerte de Lorca.

-Es segura y demostrada la intervención del general Queipo de Llano. Él es el máximo responsable de la sublevación en Andalucía. Él tiene la Capitanía General en Sevilla. Granada es sólo una comandancia militar, que depende de Sevilla. Granada le consultaría qué hacer con el poeta y él dio su beneplácito. No podían hacerlo sin su permiso. Así que cabe pensar con certeza que Queipo pronunciara aquello de: "Café, darle mucho café". Eso significaba al paredón con él. Aunque no fue en el caso de Lorca un paredón, sino un asesinato a las afueras de Granada sin papel alguno. De los desaparecidos de Víznar no se sane nada. Hoy día sigue desaparecido, lo cual es un escándalo.

-¿En esta reedición se aportan datos nuevos sobre la posible localización del cadáver del poeta?

-Tengo en cuenta la búsqueda de Miguel Caballero y todo lo relacionado con otras teorías. Sigo pensando que Lorca está dentro del recinto en Alfacar, y creo que Luis Avial tiene información importantísima sobre esto. Él es el experto en georradar.

-¿Como algo que, según las hipótesis, está a sólo 20 centímetros, aproximadamente una hora y pico de pala, no se comprueba?

-Bueno, sería facilísimo. Lo que pasa es que para hacer esto se necesita un permiso oficial de la Junta, no del Ayuntamiento del Alfacar. El director de memoria histórica de la Junta debería dar su beneplácito.

-¿Es partidario de una cuarta fase de las excavaciones de Lorca, tras 2009, 2012 y 2016?

-Sí, sí. Soy partidario de que dejen a Luis Avial o a otro que trabaje siguiendo sus indicaciones. Tienen que volver al recinto de Alfacar e investigar la fuente monumental. Allí debajo parece que hay indicios de algo. En media hora con el georradar se podría averiguar si hay algo o no. Sin olvidar, que hay que cumplir con todas las garantías judiciales y forenses. Si la Junta es sensata, dejarán a este hombre o a otro llevar a cabo la investigación. Tengo entendido que esto se va a llevar al Congreso de los Diputados. Es muy grave lo que pasó.

-Las instituciones competentes no han tomado muy en cuenta la teoría de que en 1986 una cuadrilla de albañiles encontrara restos humanos y, en vez de denunciar el hecho, los colocaran debajo de la fuente. ¿Es plausible que sucediera así?

-Todo es posible en Granada, dicen. Las declaraciones del exvicepresidente de la Diputación, Ernesto Molina Linares, a Ideal en 2008 son tremendas, terribles. Este hombre trabajaba en la Diputación cuando ocurrieron los hechos. Nadie lo creyó, y aquello fue ilegal. El sitio donde llevaron esos restos es la fuente. Cuando empezaron la excavación no tuvieron en cuenta las declaraciones de Molina.

-¿Por qué cree que Miguel Caballero no ha tenido en cuenta esta teoría?

-Él sigue unas indicaciones de Eduardo Molina Fajardo, y ha preferido buscar allí, pero no encontraron nada. De todas maneras, espero que siguen buscando allí donde buscó Caballero.

-Según las investigaciones de Fernández y Avial, los huesos no serían sólo de Lorca, también del maestro republicano Dióscoro Galindo y los banderilleros anarquistas Galadí y Cabezas. Sus descendientes sí han pedido que se busquen esos restos. ¿Pueden activar ellos esta nueva excavación?

-Claro. La familia de Dióscoro Galindo, por ejemplo, puede pedir que los busquen. Quien sabe mucho más es Víctor Fernández, de La Razón, que lleva años investigando esto. Hay que ver sus trabajos. Espero que se lleve a cabo una investigación con todas las garantías de la Junta.

-Recientemente afirmó la situación de España y las fosas comunes sólo es comparable con Camboya. ¿Cómo es posible que sea así con los medios disponibles en la actualidad?

-La derecha española no quiere asumir el genocidio que hubo en este país. La dictadura duró 40 años. En Alemania derribaron el régimen, el dictador se suicidó y se celebraron los Juicios de Núremberg. Buscaban los criminales. Aquí se firmó un pacto de silencio y no hubo una decisión clara sobre el antigua régimen. Se pactó una transición muy banda y una especie de amnistía.

-La Transición de La Movida, el color... Y la superficialidad.

-Un estado que deja en cunetas a más de 100.000 víctimas de una dictadura no es creíble. Esto no ocurre en ningún país, excepto en Camboya. Lo han hecho mucho mejor en Argentina, Chile y Portugal.

-Estuve hace poco en Berlín, y no tiene nada que ver con España. Me refiero al trato que le dan a la memoria histórica.

-Este país tiene que afrontar el horror. Fue un genocidio planificado. Hubo crímenes en los dos bandos, ojo.

-Hace unos días, el PP tumbaba en el Senado una moción para ampliar la Ley de Memoria Histórica e investigar a la Fundación Francisco Franco. ¿Qué se esconde detrás de todo esto?

-La ley de amnistía es preconstitucional, y hay algo que se llama crímenes contra la humanidad. Es una vergüenza que haya una fundación que recuerde al dictador, que haya calles con nombres de fascistas y que el cadaver de Franco siga el Valle de los Caídos. Qué indignación.

-Volviendo a Lorca, ¿qué opina sobre la gestión del centro con su nombre en Granada?

-No sé cómo fue la estafa. Fue todo muy desafortunado. Me parece bien que haya un Centro Lorca que albergue todos esos manuscritos y se digitalicen para estar al servicio de la ciudadanía. Entre tanto, Granada no ha resuelto el tema de los restos del poeta. Es un poco irónico abrir el centro cultural cuando Lorca es un desaparecido entre muchos miles de granadinos. Él representa a todos los desaparecidos en la tierra. Es el desaparecido más famoso del mundo entero, más amado y más llorado. Granada tiene la obligación de encontrarlo.

-¿Qué podría aprender la clase política del autor de Yerma?

-Que no estuvieron siempre a la gresca, y que pensaran más en la cultura que en su escaño.

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