Fila siete

El pasado y la traición

Multicines La Dehesa Islantilla y El Condado Cinemas 7.- T.O.: 'Tinker, taylor, soldier, spy'.- Producción: Reino Unido, Francia y Alemania, 2011.- Duración: 127 minutos.- Dirección: Tomas Alfredson.- Guión: Bridget O´Connor y Peter Straughan basado en la novela de John Le Carré.- Fotografía: Hoyte van Hoytema.- Música: Alberto Iglesias.- Montaje: Dino Jonsäter.- Intérpretes: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt, Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Stephen Graham, Ciarán Hinds, Toby Jones, David Dencik

Esta película -que se estrenó en España el pasado 23 de diciembre, lo que quiere decir que se presenta aquí con retraso como tantas otras, más las que no nos llegan- nominada para tres Oscar (al mejor actor, al mejor guión adaptado y a la mejor banda sonora para el español Alberto Iglesias), es una feliz adaptación de la novela homónima del famoso escritor John Le Carre, seudónimo de su verdadero nombre David John Moore Cornwell. Digamos que el título original es Calderero, sastre, soldado, espía. Los distribiuidores españoles han preferido titularla El topo, por su brevedad y porque parece más de acuerdo con el contenido de la película en la que el espionaje es la principal actividad de sus protagonistas.

Estamos en los años setenta y el clima de la llamada Guerra Fría congela el ambiente. Una misión fracasada en Hungría provoca un cambio en la cúpula de mando de los servicios secretos británicos. El agente George Smiley resulta sancionado y separado de su trabajo. Asumido el castigo y haciéndose idea del retiro consiguiente, a Smiley le asignan una misión especial. Se sospecha que un topo está infiltrado entre las altas instancias del servicio y se piensa que sólo alguien que está fuera del mismo puede identificarlo. Con la colaboración de algún agente de confianza y de otros agentes retirados, Smiley va recabando información y las pruebas que le conduzcan al descubrimiento del traidor. Pero el seguimiento no será fácil y no faltarán episodios de ambición, traiciones, vilezas, intrigas y falsedades.

El director sueco Tomas Alfredson, tras el éxito de su película Déjame entrar (2008), emprende aquí una muestra de estilismo y fidelidad a la novela original, recreando un ámbito familiar en las obras de John Le Carré. En esa recreación, tanto los interiores como los exteriores, las calles de Budapest y Estambul, suponen una valiosa aportación el diseño de producción de Maria Djurkovic. Pero lo más expresivo y acertado es la captación del clima, de la atomósfera ominosa que envuelve la historia y los persoanjes.

Es digna de aprecio esta especie de claustrofobia en la que Tomas Alfredson conmina a sus personajes para recobrar su verdadera dimensión. Se respira un clima de represión, propicio para la explosión repentina, para la revelación de sentimientos, donde pueden descubrirse, como así ocurre, acciones delictivas, traidoras, cínicas, de una inconcebible doble moral. Una frialdad que corta como una daga afilada, una intriga dirigida con instinto cerebral nos muestran el espíritu y la carne de unos espías de otros tiempos, que hace más verosímil la esplénida actuación de actores como Gary Oldman, Colin Firth, John Hurt, Toby Jones, Benedict Cumberbatch... El mismo espíritu, la misma carne, de las magníficas novelas de John Le Carre. ¡Ah! y la estupenda música del español Alberto Iglesias.

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