Shaila dúrcal - cantante

"Soy la mayor crítica conmigo misma"

  • Ha regresado. Dos años después de publicar su disco 'Recordando', homenaje musical a su madre, Rocío Dúrcal, Shaila vuelve con melodías propias con las que consolida un estilo propio bajo el título de 'Tanto amor'. Una auténtica declaración de intenciones.

Con sólo una mirada, sus grandes ojos te traspasan. Shaila Dúrcal es una mujer dulce pero de gran fortaleza que, para este retorno discográfico, se ha rodeado de los mejores compositores de Hispanoamérica -como Kike Santander o Roberto Livi- e incluso se ha puesto ella misma al frente de la autoría de Esperaré un poco más, una de las once canciones incluidas en Tanto amor. Acompañada en todo momento por su marido, Dorio, ambos forman una pareja perfecta que acaba de celebrar su tercer mes de matrimonio. Feliz por tanto bueno como le ha regalado la vida, la artista visita estos días Sevilla y tiene previsto, el próximo día diez, comenzar su gira de verano en la localidad gaditana de San Fernando. Una oportunidad única para comprobar, en directo, por qué es una de las solistas jóvenes más admiradas de la actualidad.

-Todos los éxitos que ha acumulado en con su anterior álbum, con el que llegó a vender en España más que la mismísima Madonna, han sido la consecuencia lógica de un camino que parecía predestinado. ¿Siempre lo tuvo tan claro?

-Sí. Desde los tres años. Mis papás no me hacían caso esperando que se me olvidaran mis intenciones pero, cuando vieron que iba en serio, intentaron que entendiera que este mundo no es tan de color de rosa como parece desde fuera. Me enseñaron a centrarme y a aceptar las críticas constructivas.

-... y a no dejar de tener los pies en la tierra también…

-Efectivamente. Hablando con mi hermana una vez le preguntaba cómo lo haré yo cuando tenga mis propios hijos y ella me contestó: "Llorando. Mamá se lo pasaba llorando". Debió ser muy difícil para ellos dejar tres niños pequeños para cumplir con los compromisos laborales. Por eso fue esencial contar con una familia bien colocada que nos hizo entender que, aunque éramos conocidos y nos debíamos al público, no dejábamos de ser normales.

-¿Es nostálgica? ¿Le gusta recordar vivencias pasadas?

-Sí. Me encanta mirar atrás pero no para arrepentirme sino para disfrutar de nuevo el valor de esos instantes.

-En su entorno, al menos desde fuera, da la sensación de haberse respirado Tanto amor… ¿Qué significa este sentimiento para usted?

-Lo es todo. A esta vida, sin amor, no le encuentras demasiado sentido. Para mí, ya que estoy en plena ebullición, es el mejor período. Y más importante aún es poder contagiar esta felicidad a la gente.

-Por cierto, comparte su intimidad con el hombre que conduce su carrera. ¿De qué manera se han organizado para separar ambos terrenos?

-Gracias a Dios, mi marido y yo -qué raro suena lo de "mi marido"-, tenemos la suerte de trabajar y viajar juntos y, cada lugar que vamos visitando, lo añadimos a la luna de miel. No se deben mezclar los asuntos porque si no terminas trasladando una discusión profesional al lado personal.

-Inicia sus galas de verano precisamente en Andalucía. ¿Qué tal lleva los previos de las actuaciones? ¿Se pone muy nerviosa? ¿Alguna manía concreta antes de presentarse ante el público?

-Me presigno para que me protejan y me salgan bien las cosas y, sí, las "mariposillas", como decía mi madre, siempre están por ahí. Ella comentaba que debe ser de esta forma porque, en caso contrario, significaría que ya no te interesa lo que haces. Además, soy la mayor crítica conmigo misma y muy perfeccionista. Eso me ayuda a entregarme al cien por cien.

-Hay milagros es el título de uno de sus nuevos temas. ¿Cree en ellos? ¿Espera alguno concreto?

-La creó Kike Santander pensando en mí y en mi chico y constituye todo un himno al amor. Debemos tener fe porque todo puede pasar. Creo en el destino y, por ejemplo, para mí ha sido un milagro conocer a Dorio.

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