Contra la invisibilidad de los sin techo

  • Veinticinco personas participan en el VI Concurso de Fotografía Social de Cáritas

Visualizar de forma artística la realidad de las personas que viven en la calle es el objetivo del VI Concurso de Fotografía Social de Cáritas, que en esta edición ha dado también la oportunidad a sin techo, usuarios del centro Puertas Abiertas, de retratar su propia situación. Veinticinco profesionales y aficionados a la fotografía han participado en el certamen, al que se han presentado treinta y seis imágenes, que forman parte de una exposición, que se inauguró ayer en la Gota de Leche, donde permanecerá hasta el viernes.

Javier Asensio Juárez, estudiante del ciclo superior de Imagen del IES Pablo Neruda, se alzó con el primer premio, en la modalidad individual, con una foto de Emilio, una persona sin hogar, que le sacó en la calle Concepción. Es la primera vez que Asensio participa en este certamen. Indicó que le gusta la fotografía y le encantaría dedicarse profesionalmente a ello. El retrato de Emilio forma parte de una serie, conformada hasta el momento por nueve fotografías de sin techo.

El segundo premio, en individual, fue para José Manuel González, y su imagen titulada Un rato de felicidad, en la que muestra a un inmigrante, sentado en una silla, leyendo un libro aprovechando los rayos de sol, en un asentamiento de Lepe, en el que viven "es unas condiciones de extrema pobreza y marginalidad", subraya el autor en el texto que acompaña a la imagen,

En la categoría de serie, Narciso Perera Antúnez obtuvo por segundo año consecutivo el primer premio. Perera, que es músico de profesión, tomó las fotos en Puerto Banús. Los protagonistas son personas que intentan sobrevivir trabajando de limpiabotas y de vendedor callejero. El segundo premio recayó en Juan Manuel Breva López con Señales incómodas.

Uno de los accésit fue para José Antonio Canela Barragán, que presentó una fotografía de las colas que se forman en el exterior del comedor social, un foto que complementa con un texto en el que se destaca el incremento del número de personas que acude allí por un plato de comida. El otro accésit se le concedió a Marco Antonio Guerreiro Soares, por una fotografía de un inmigrante con la cara tapada.

Carmen Limón obtuvo una mención especial por Libélula. Los galardonados recibieron ayer sus premios. Marta recogió el de su hermano, Narciso Perera.

El jurado estuvo formado por los fotógrafos María Clauss y Jesús Delgado; el profesor del IES Pablo Neruda, José Mateo, y el responsable de comunicación de Cáritas, Jesús Vílchez, que destacó la gran cantidad de obras realizadas en los asentamientos, así como la calidad de los trabajos presentados, a lo que añadió que en esta edición han llegado fotos de Cuba, Marruecos y de distintas provincias de la geografía española.

El director de Cáritas de Huelva, Julio González, que recordó que 300 personas viven en la calle en la capital onubense, "y hasta 2.700 han vivido en los asentamientos de la provincia en los momentos cumbres", señaló que con esta exposición se quiere denunciar la situación de este colectivo, mostrar "sin morbo" su situación. "Son fotos sacadas desde la dureza pero también desde la belleza".

González apuntó que desde Cáritas han puesto en marcha la Casa de Acogida para Personas Enfermas, que viene a dar respuesta a los más necesitados "en unos momentos de deshumanización de la sociedad".

La teniente alcalde de Familia, Juventud y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Huelva, Pilar Miranda, comentó en el acto inaugural de la muestra que las administraciones deben unirse y dejar al lado intereses partidistas y aprovechar los recursos existentes para ayudar a las personas que lo están pasando mal en esta época de crisis.

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