El inédito testimonio visual de las obras del Monumento a Colón

  • El Archivo Histórico Provincial muestra una colección fotográfica que da buena cuenta de los trabajos de construcción de principio a fin

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Cuando apenas faltan unos días para conmemorar los 83 años de la inauguración del Monumento a la Fe Descubridora -la efemérides será el 21 de abril- una colección inédita de casi cien fotografías que testimonian los trabajos de construcción de la escultura de la Punta del Sebo, en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, ve la luz para aportar su granito de arena a la historia viva de una escultura que forma parte de la idiosincrasia de la ciudad.

Consciente de la importancia de las imágenes y de lo que pueden aportar para el estudio del monumento, Carmen Albelda, nieta de José Albelda -ingeniero y director de Obras del Puerto de Huelva desde 1930 a 1932 (aunque había ejercido con anterioridad esas funciones de forma interina)- ha decidido donarlas al Archivo Histórico Provincial.

Su relación con esta institución dependiente de la Delegación de Cultura no es nueva, ya que Carmen donó hace años todo el material que tenía sobre la construcción del ferrocarril estratégico, que dio pie a una exposición.

Cuando su abuelo falleció, Carmen apenas acababa de nacer, pero su padre, Luis Albelda Lemos, que era aparejador, le contó que "ayudó al abuelo en los trabajos de explanación y de montaje de toda la infraestructura para luego hacer la obra". Esos trabajos quedan retratados en el material cedido a Cultura, en el que se puede contemplar con nitidez "la cimentación, la capilla que está debajo o el andamiaje para construir la escultura", tal y como relata Carmen.

El director del Archivo, Luis Carlos Gómez, explica que la colección está formada por 106 imágenes, de que las que Carmen ha localizado 96. No hay ninguna, según precisa, del monumento tras su construcción. Sin embargo, la colección resulta "muy atractiva" porque gracias a ella se observa el tratamiento del terreno, cómo se ganó terreno al mar para construir el monumento, las obras de la base, la construcción del ferrocarril que llevaba las piedras de las canteras de Niebla, las casetas en las que los obreros trabajaban la piedra y la construcción del monumento de principio a fin: desde la base a las últimas labores pasando por el modo en que se engarzaron los hierros a la piedra, lo que es interesante de cara a una posible rehabilitación integral del monumento.

"Hay fotos similares publicadas pero nunca en tanto número. He manejado ediciones que mencionan fotografías cuya fuente, según figura, es la Cámara de Comercio de Huelva. Pero habré visto cuatro o cinco. Y la prensa de la época testimonió alguna foto, pero nunca una colección tan amplia", valora el responsable.

Aunque buena parte de las imágenes están custodiadas en material de conservación, el Archivo exhibe en sus vitrinas de la recepción una selección de las fotografías que también puede contemplarse desde hoy dentro de la sección ¿Sabías que...? del sitio web del Archivo Histórico Provincial de Huelva.

El monumento, encargado y financiado por la Columbus Memorial Foundation, de Nueva York, fue proyectado por la escultora norteamericana miss Gertrude Vanderbilt Whitney y supervisado sobre el terreno por Florence J. McAuliffe en la segunda mitad de 1928 y primer tercio de 1929.

Se construyó sobre una plataforma de hormigón armado de unos nueve metros y medio en cuadro, formado por carriles y barras redondas de hierro. Los trabajos de basamento se realizaron por contrata, independiente de la escultura. Según la Delegación de Cultura, el contratista fue Ángel Albelda y el encargado de personal Ricardo Carrasco. La escultura fue labrada por artistas extranjeros bajo la dirección de Florence J. McAuliffey con arreglo a los modelos enviados por Gertrudis Whitney.

Para su construcción, en la que se invirtieron aproximadamente dos años, se trajo la piedra de una cantera existente en la localidad de Niebla. Se trataba de una piedra caliza de color blanco y gran porosidad formada con sedimentos calcáreos de origen marino.

El monumento en sí es de estilo cubista, mide 37 metros de altura y está formado por un pedestal con bajorrelieves en las esquinas superiores que representan a las culturas azteca, inca, maya y cristiana. Sobre éste descansa la figura de un fraile franciscano de pie, mirando hacia la ría, cubierto por un manto y apoyado en una cruz en forma de Tau, emblema de la orden religiosa. Fueron los frailes del Monasterio de La Rábida, sobre todo Fray Antonio de Marchena y Fray Juan Pérez, quienes jugaron un papel crucial ayudando a Cristóbal Colón a que llevara a buen fin su gesta descubridora.

El pedestal es hueco, con acceso por el frente del monumento. En su interior se encuentran unas esculturas de los Reyes Católicos sentados y en las paredes relieves de planos relativos al descubrimiento y nombres de personas e instituciones que hicieron posible la realización de la obra.

Cuenta con dos placas conmemorativas. La primera se añadió en 1956 con la inscripción: "Esta estatua fue donada en 1929 al pueblo español por el pueblo de los Estados Unidos como expresión de amistad a la Nación cuya generosidad y clara visión hicieron posible el descubrimiento de Colón. Erigida bajo los auspicios del Columbus Memorial Fund. Escultora Gertrude V. Whitney".

Y en 1980 la siguiente: "La Real Sociedad Colombina Onubense en el centenario de su fundación dedicó esta placa en honor de los marineros que bajo el mando de Colón y de los Hermanos Pinzón hallaron un nuevo mundo. Emiliano Sanz Escalera. Presidente. José María Segovia Azcárate. Secretario".

A la inauguración del monumento, que tuvo lugar el 21 de abril de 1929, asistió el general Primo de Rivera, el presidente del Directorio Militar, el ministro de Marina, el Infante Carlos y el embajador de Estados Unidos.

nEl monumento se alzó sobre una plataforma de hormigón armado de unos nueve metros y medio en cuadro, formado por carriles y barras redondas de hierro.

n Imagen de la Punta del Sebo, en la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, antes de que se construyera el Monumento a la Fe Descubridora, en los momentos previos a la preparación de las obras.

n Cimentación y montaje de la estructura de la base de la escultura. Los trabajos de basamento se realizaron por contrata, independiente de la escultura.

n Impactante imagen del busto antes de ser incorporado a la obra, que fue supervisada en tierra por Florence J. McAuliffe.

% El monumento fue construido cuando la Punta del Sebo aún era un espacio natural de playa, situado a dos kilómetros de la zona urbana, con lo que se efectuaron llamativos trabajos para ganar terreno al agua.

n Casetas en las que los obreros trabajaban con minuciosidad las piedras, procedentes de una cantera de Niebla.

n Los trabajos de ensamblaje de la piedra en la estructura, desde dentro. Aportaciones como esta pueden ser importantes de cara a una futura rehabilitación.

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