La hermosa guitarra de Paco Cruzado

Hoy nos visita un músico desde los pies hasta la cabeza. Un músico lleno de conocimientos y de amor por el flamenco y por la guitarra. Nos sorprende cuando nos contó que en realidad comenzó cantando, con varios premios de fandangos en concursos de la provincia de Huelva cuando contaba con 9 años. Su padre, gran aficionado al flamenco y guitarrista, comenzó a darle las primeras lecciones de guitarra a los 12 años junto con Ángel Villanueva, un guitarrista de la peña flamenca de La Orden. Más adelante tuvo la gran suerte de recibir clases de guitarristas tan importantes como Mario Escudero, Niño Miguel y José Luis Rodríguez. Aun así, el que más le ha influenciado ha sido Juan Carlos Romero, al que le une a el una gran amistad; es con quien más ha trabajado y del que más ha aprendido. Dedicaremos esta sección pronto a su persona.

Una etapa importante para su formación fue cuando me desplazó a Sevilla. Entró a tocar en la escuela de baile de Manolo Marín y fue con este genial bailaor con quien comenzó a viajar por todo el mundo. Más tarde ha trabajado en compañías como la de la bailaora Manuela Carrasco, Eva Yerbabuena, Mario Maya, etc. Su formación se completa con sus estudios en el Conservatorio Profesional de Música de Huelva, estudiando guitarra clásica y terminándolos en Sevilla. En la actualidad está acabando Superior de Guitarra Flamenca en Córdoba.

Ha hecho muchas cosas interesantes, como por ejemplo el espectáculo titulado The World of the gipsy, en Frankfurt, para tocar junto a un grupo de músicos hindúes durante 15 días de gira por toda Alemania. Hace algunos años compuso la música para el estreno en Tokio de Una Gitana, obra escrita por la conocida artista nipona Yasuko Nagamine, en la que se entremezclaban música y la danza flamenca con la japonesa, algo que recuerda como muy interesante. Esta pasada bienal de flamenco de Sevilla participó de la obra Tranquilo alboroto del bailaor Rubén Olmo, mezclando flamenco y música clásica contemporánea.

Trae a la memoria un espectáculo de Carmen Linares titulado Ambrosia, con música original de Juan Carlos Romero y letra de José Luis Ortiz Nuevo; se estrenó en Valencia, girando por toda España, así como el espectáculo llamado Flamencos, estrenado en el Teatro Real de Madrid junto con Arcángel y La Susi. También participó en la presentación de discos tan importantes como Tierra de calma, de Miguel Poveda, o Raíces y alas, de la cantaora Carmen Linares.

Actualmente acaba de estrenar un espectáculo titulado Alma de madera en el festival de flamenco La Gurumelá de Valverde del Camino; éste es un concierto de guitarra que ha producido musicalmente y cuya idea original es de Sebastián Pérez, con colaboraciones de artistas que han grabado composiciones suyas en discos, como por ejemplo Manguara o Guillermo Cano. Además está inmerso en un espectáculo sobre la escuela bolera, con danzas españolas del siglo XVIII. Este es un trabajo muy complejo de investigación, adaptación y composición que estoy llevando acabo junto con otro importante músico onubense, Agustín Diassera, un percusionista muy bien considerado en el flamenco actual.

Piensa que nunca hemos vivido una época donde haya tanta música y tan diferente, y con tantas innovaciones tecnológicas. Hoy en día es muy importante la tecnología para el músico, ha cambiado la forma de trabajar, de grabar, de componer etc. Podemos estar o no de acuerdo con toda esta revolución, pero el hecho es que ha cambiado todo. Otra cosa es el lado económico de todo esto, las discográficas, las distribuidoras y todo este negocio que al parecer está en crisis.

Personalmente cree que lo importante es que estamos volviendo poco a poco a la música en directo, al contacto del artista con el público que en esencia es lo primordial y lo que hace que lo que hacemos los músicos tenga sentido. Imagina que después de la tormenta vendrá la calma, que en un futuro la música se venderá y comercializara por otros cauces que no son los actuales, y que todo esta relacionado con las nuevas tecnologías, internet, y demás, opinando que todo esto es positivo.

Desde que se dedica al mundo de la música, Huelva no es precisamente un lugar donde los músicos podamos vivir de nuestro trabajo, quizás puede que sea una ciudad muy pequeña donde el ambiente cultural es más bien reducido. Pero si es un lugar que ha dado muchos artistas muy buenos y de reconocido prestigio en todos los ámbitos culturales. En cuanto al flamenco, los artistas de Huelva son de primer nivel en la actualidad, tanto en cante, en guitarra o en baile, incluso a nivel compositivo.

Reivindicar algo referente a cultura en los tiempos que corren, es algo un poco difícil. Parece que en tiempos de crisis los primeros que sufrimos sus efectos somos los artistas, ya que parece ser que el arte no es algo de primera necesidad. Imaginando que la crisis que nos toca vivir no existiera, hay varias cosas que resaltaría. Dotar de mejores infraestructuras las escuelas municipales de música y los centros de enseñanza. Otra cosa a reivindicar es apoyar más nuestro folklore. Tenemos en la provincia de Huelva un legado musical y de danza importantísimo que se esta perdiendo porque no se investiga, se invierto poco en esto y este es nuestro pasado musical.

Sus planes de futuro no difieren mucho de la labor que actualmente desempeña. Eso sí, en breve tiene preparado un puñado de composiciones para guitarra que quiere plasmar en la grabación de un disco.

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