La magia y fantasía de Méliès se adueñan de CaixaForum Barcelona

  • El centro acoge la primera exposición sobre el cineasta francés que se realiza en España

Un total de 418 objetos, entre películas, fotografías, dibujos, vestuario, carteles y aparatos de cine se exhiben desde ayer en CaixaForum Barcelona en la primera gran exposición dedicada en España al mago del cine Georges Méliès, realizador y distribuidor de más de 500 películas entre 1896 y 1912.

Comisariada por Laurent Mannoni, director científico de Patrimonio y del Conservatorio de Técnicas de La Cinémathéque Francaise, la muestra llega a la capital catalana con piezas inéditas, nunca antes expuestas, como el autómata utilizado por Martin Scorsese en la película La invención de Hugo, o con delirantes inventos como "el armario del decapitado recalcitrante".

Con una escenografía que recuerda a sus fantásticas películas, la exposición Georges Méliès. La magia del cine se divide en tres ámbitos: las raíces de su cine y el arte del engaño, su vida y su obra, con especial incidencia en el filme Viaje a la Luna, y concluye recordando que el artista en los años 20 cayó en el olvido, trabajando, tras arruinarse, en una pequeña tienda de juguetes de la estación de Montparnasse.

Mannoni mostró ayer su satisfacción por haber podido armar en Barcelona un proyecto expositivo más completo que el que preparó en París en 2008 y que, a su juicio, "permite una visión prácticamente total de Méliès", considerado como el primer ilusionista del cine, con una visión del séptimo arte diferente a la de los hermanos Lumière, que apostaban por plasmar la realidad.

Tampoco ha obviado que este hijo de un empresario del calzado, que tocó todas las teclas del celuloide como director, actor, decorador o técnico, reinó a lo largo de dos décadas pero, después de la Primera Guerra Mundial, quedó "anclado en su universo fantasmagórico" y el público empezó a preferir otras propuestas como las de David W. Griffith.

Este hecho, que también se consigna en la muestra, comportó que quedara arruinado, obligado a vender sus propiedades, su estudio o sus muchos autómatas, e incluso "en un ataque de desesperación, con una cerilla", que destruyera una colección de 500 negativos.

En Barcelona, el público podrá seguir toda su trayectoria, desde su nacimiento en 1861 a su muerte en 1938, y podrá conocer 21 películas originales, algunas de las cuales han sido restauradas y digitalizadas para esta exhibición.

En este punto, Laurent Mannoni indicó, sin embargo, que la filmación que se presenta de Viaje ala Luna no es una restauración. "¿Cómo decirlo? ¿Cómo hablar de este objeto extraño? No lo sé, pero en todo caso es una versión lo más completa posible, con efectos de coloreado, siguiendo la posición de la familia Méliès", reflexionó.

Otros objetos que llaman la atención son diferentes aparatos originales como linternas mágicas -algunas de las cuales podrán ser utilizadas por los visitantes-, una cámara cronofotográfica o praxinoscopios y discos estroboscópicos.

Tampoco pasa desapercibida una maqueta de su estudio de Montreuil-sous-Bois, que tenía el mismo tamaño que el teatro Robert-Houdin, un mago al que siempre admiró.

También hay series de dibujos de sus películas y manuscritos con ideas para sus filmaciones, donde siempre se combinaron el terror y el humor, con diablos, esqueletos o fantasmas pululando por las mismas.

Las sombras chinescas, que tanto le impresionaron en su infancia, no faltan en la exposición, igual que la presentación de algunos de sus trucos mediante la sobreimpresión, los fundidos encadenados, los fondos negros o los efectos pirotécnicos.

La muestra, que podrá verse hasta el 24 de junio, se complementa con actividades paralelas, muchas de ellas dirigidas a los más jóvenes, e incluso se ha creado el concurso Participa Méliès, en el que deberán idearse vídeos basados en algunos de los trucos típicos de la cinematografía del creador francés.

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