El desmadre de Santi Amodeo

  • El director rueda en Sevilla '¿Quién mató a Bambi?', comedia alocada que protagonizan Ernesto Alterio, Julián Villagrán, Clara Lago y Quim Gutiérrez

Santi Amodeo no parece perder los nervios ante un rodaje en el que ocurren los acontecimientos más imprevisibles, como que un equipo especializado en persecuciones simuladas vea cómo se produce ante ellos una persecución real, que la policía llegue a investigar a un atrezzista por cargar con un dummy que una señora confundió con un cadáver o que grabando en un acuario se tenga que poner fin a la jornada "porque se estresan los tiburones, y no los actores". El director lleva desde principios del mes pasado filmando en Sevilla ¿Quién mató a Bambi?, una comedia disparatada en la que el autor de Astronautas y Cabeza de perro tiene la impresión de estar "volviendo a los orígenes", cuando debutó junto a Alberto Rodríguez en el corto Bancos y el largometraje El factor Pilgrim.

A esa familiaridad le ayuda, dice, "el mismo equipo de siempre", aunque las circunstancias sean esta vez muy distintas y Amodeo haya dejado atrás los parámetros más modestos en los que se movía. A sus órdenes tiene ahora un reparto codiciado, compuesto por Quim Gutiérrez, Julián Villagrán, Ernesto Alterio, Enrico Vecchi, Clara Lago, Úrsula Corberó, Carmina Barrios y Joaquín Núñez, envueltos en una trama de equívocos, secuestros entrecruzados y errores fatales. "Todos son buenísimos. Con ellos siento como si les das una calabaza y te devuelven una pelota", asegura. Su convicción es tal que ha renunciado a sus pautas habituales de trabajo. "Por sistema no dejo improvisar, pero si ellos proponen algo mejor a lo que yo pensaba, me lo quedo. Y creo que lo que sugieren arregla, incluso, algunos agujeros que tiene el guión", admite este cineasta que tras un largo paréntesis -"falló una pata de la financiación, y un proyecto en el que andaba se me cayó", explica- planea abordar en 2014 otra comedia, ésta ambientada entre Londres y la Costa del Sol, Me, my wife and my dead wife.

En el ímpetu con que regresa el sevillano juega un papel destacado Rodar y Rodar, productora de títulos como El orfanato, Los ojos de Julia y El cuerpo, que ahora persigue "hacer con la comedia lo que ha hecho antes con el terror o el thriller: hacer películas con empaque, elevar el género", apunta Amodeo, que reconoce que "no me han dicho que no a nada. El otro día rodamos con siete cámaras, y nadie nos preguntó para qué hacían falta".

El realizador ha pedido a los actores que afronten un material desenfrenado -Un pez llamado Wanda y Resacón en Las Vegas suenan como referencias- y "un punto macarra", en palabras de Ernesto Alterio, desde la mesura. "El guión es tan loco de por sí que tienes que vivirlo de la manera más real. No puedes hacer una parodia", defiende Clara Lago. Quim Gutiérrez también celebra que el director tenga "muy preciso lo que es válido y lo que no" en una película que tiene "mucho humor físico". Aunque Villagrán confirma que sí, que Amodeo está relajándose. "Tiene una fe ciega en nosotros, nos deja hacer. Ya casi no miramos el texto que está escrito, ha tirado la toalla", bromea el ganador del Goya al mejor actor de reparto de este año mientras otro Goya, el de actor revelación Joaquín Núñez, no está "tan eufórico con el premio como con este personaje, un abogado muy particular, un personaje que tiene alas. Es como si me hubiesen dado una caja de colores y me dejaran darle matices".

El italiano Enrico Vecchi, que vuelve a colaborar con Amodeo tras El factor Pilgrim y Astronautas, no observa ninguna transformación significativa en el realizador en su salto al mainstream. "Es que Santi sirve para esto, nació director. Seguro que salió del parto y se puso a decirle a las enfermeras lo que debían hacer. Antes que un ser humano, Santi es un director".

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