"Estoy feliz de volver a mi tierra y compartir con ella el inicio de este nuevo camino""Si hay ganas de Manuel Carrasco, más ganas tengo yo de público""Han pasado 10 años y sigo en la música. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?"

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No hay quinto malo y el de Manuel Carrasco, Habla, es de lo mejor. Recomendable. Lo decimos con conocimiento de causa, porque el isleño ha querido que lo escuchemos antes de entrevistarle y de que el disco vea la luz. Ahora, en la jornada de su cumpleaños y a un día de la salida del álbum en Huelva, desnuda su alma para nuestros lectores.

-Ha llegado la hora. ¿Nervioso?

-Más que nervioso, expectante y emocionado, con muchas ganas.

-Habla es un disco sincero, con el desamor y la capacidad de superación como hilos conductores.

-Es un disco que ha salido de manera natural. No pienso cuando lo hago, sería ir contra natura. Hay mucho de esos condimentos que dices... Muchos sentimientos de los que nos pasan en el día a día. A veces oscuros o tristes, donde uno va a remolque, otras donde uno tiene más ganas de salir a flote y seguir hacia adelante.

-¿Le cuesta hablar?

-Me costaba más antes. He comprobado que es de gran ayuda hacerlo, algo que me es necesario recordarme y recordarlo a la gente. Hablar desde la verdad, desde dentro, viene bien para todo, para conocerse uno a sí mismo y para que la gente te conozca mejor. Es de lo que más me ha ayudado a entender muchas cosas en la vida.

-El diálogo es importante en los tiempos que corren.

-Mucho. Pero no sólo ahora, desde siempre. Y no hablo sólo del diálogo a gran escala, sino el que se mantiene con los que tienes más cerca, que al fin y al cabo son las personas con las que vives. Compartir las cosas y llegar a un entendimiento con ellos es lo que más puede enriquecerte a la hora de disfrutar algo o de pasar un momento complicado. Tener a esos aliados cerca y, mediante la palabra, compartir con ellos, es necesario y a la larga, positivo.

-¿Está satisfecho con el resultado?

-Sí. Es un álbum que define una etapa de la vida. Ya han pasado casi seis meses desde que lo creé y ahora incluso te diría que estoy en otro momento. Pero sí que estoy contento con el disco. Me siento orgulloso porque, después de haberle dedicado muchas horas, no es fácil: cada vez uno se presiona más, soy muy exigente y, en este año de idas y venidas, haberlo terminado me hace sentirme en paz conmigo mismo y que, una vez más, entrego un capítulo de lo que siento y de cómo veo la música.

-Las diferencias con respecto al anterior, Inercia, son claras.

-La gente lo verá diferente, cada uno a su manera. Corresponde a una etapa diferente de mi vida y eso se nota. La letra, la música son distintas. Creo que he dado pasos hacia adelante en este disco. Con Inercia los di con respecto a Tercera Parada, y en éste igual. Son pasos necesarios, importantes y positivos. No muestro un disco igual que el anterior, sino con matices diferentes, que al fin y al cabo es lo que a uno le hace sentir que evoluciona.

-Empecemos por el principio. Hace más de un año que acabó la gira de Inercia. ¿Qué ha hecho durante todo este tiempo?

-He hecho muchas cosas. He estado más conmigo mismo. Han sido momentos en los que me he llevado meses sin escribir, he estado ordenando las cosas en mi cabeza, poniéndome al día de las cosas más comunes... un poco más de realidad, porque a veces este mundo de la música es irreal y hace que uno pierda cierto enfoque con las cosas más cotidianas. He intentado, como sabes, disfrutar de mi gente, de la familia, de los amigos de siempre. Me he refugiado mucho en eso porque me lo pedía el cuerpo y he hecho lo que me iba apeteciendo. A partir de ahí ha nacido el disco. Sabía que tenía que hacerlo y, aunque no ha sido fácil, finalmente ha salido y estoy contento por ello.

-Recuerdo que hace justo un año me comentaba que todavía le quedaba mucho por hacer, que le daba un poco de vértigo enfrentarse al papel en blanco. ¿Cuándo se le presentaron las musas?

-Es cierto. La verdad es que las canciones que he hecho han salido rápido. Imagino que porque estaban contenidas ahí, quizá por ciertos bloqueos. Pero tenía que ser así. La explicación que me doy es esa misma. En el silencio que he mantenido durante tres meses sí he trabajado, porque para llegar a escribir las canciones he tenido que vivir y ordenar muchas cosas que me eran necesarias. Por eso creo que la composición surgió de una forma tan espontánea.

-¿Dónde se gestó el disco?

-No recuerdo muy bien donde hago todas las canciones, pero muchas en Isla Cristina, otras en Madrid. Compartido.

-En verano viajó a Milán para grabar en los estudios del productor Claudio Guidetti. ¿Qué tal la experiencia? ¿Se queda con algo negativo?

-Malo... nada. Ha sido una grabación muy disfrutada, hubo buena conexión. Fui a otro país a grabar un disco con gente que no conocía y con la que iba a compartir una parte muy personal de mí. Me puse en manos de ellos y la experiencia ha sido estupenda. A veces, el riesgo que asumes al trabajar con gente desconocida te da un poco de reparo, pero a la larga te suma mucho porque acabas conociendo a otros músicos interesantes, otra forma de vivir la música, otra visión. Este disco ha bebido de esa etapa, se ha enriquecido de ella. Claudio es un productor de lo más completo que he podido ver en toda mi carrera y el equipo del que me he rodeado ha sido inmejorable. Y no hablo sólo a nivel profesional, sino también personal.

-El aroma de Italia se respira en este quinto trabajo.

-Algo tiene de eso, porque se ha grabado allí y los músicos son italianos. Pero ellos tocan de todo, ¿eh?. Los instrumentos, la cuerda, se notan. La música italiana tiene una calidad sublime, ha dado grandes autores.

-Iba a grabar un tema con la Sinfónica de Londres, pero finalmente lo acompaña la de Roma en Espera un momento, Detrás de ti, detrás de mí y Habla.

-Hubo un cambio porque el productor lo decidió así. Confió en tener al arreglista y al director de la Sinfónica romana, con los que ya había trabajado. Quedé muy contento. Creo que ha hecho algo muy original y personal con las canciones y que fue una decisión acertada. Aunque, evidentemente, no me hubiera importado nada grabarlo con la de Londres porque es de un nivel increíble.

-El disco debía estar en la calle en octubre o noviembre, pero finalmente no verá la luz hasta mañana. ¿Cómo le sentó en su momento esta decisión?

-En un principio no era lo pensado y ese tipo de cambios no me sentaron bien. Pero sí es verdad que la decisión de la compañía discográfica ha permitido que podamos hacerlo todo con más calma, como el arte del disco, el videoclip, etcétera. Así que, como creo que será un álbum con larga vida, confío en que eso no importe.

-El primer sencillo fue Otoño, octubre. ¿Sabe ya cuál será el segundo?

-Todavía no lo hemos decidido, estamos en ello. Voy a ver la sensación de la gente, a ver qué siente.

-Este 2012 le ha traído la locura de la promoción. Ésa debe ser la sección más ingrata de su trabajo.

-Es la que menos disfruto pero, si te digo la verdad, este año me propuse disfrutarla y lo estoy haciendo. He sido siempre reacio a ello, pero estoy consiguiendo que vaya bien. Además, tengo los conciertos a la vuelta de la esquina, que me van a cambiar la vida.

-La salida del álbum se ha adelantado en un día en exclusiva para Huelva y por decisión suya, un guiño a sus paisanos que se agradece.

-A mí los comienzos siempre me gusta hacerlos con Huelva, es una tradición, un talismán del que no podía prescindir este año. Lo hablamos, pudimos adelantarlo. Estoy encantado de volver a mi tierra, de reencontrarme con mi gente y de compartir con ellos el principio de este nuevo camino.

-El CD verá la luz aquí mañana -y el martes en toda España- en formato Fi-Di (físico y digital).

-La gran novedad es que incorporará un código que permitirá al usuario acceder a una zona de mi web (www.manuelcarrasco.es) donde encontrará contenido exclusivo del disco, como vídeos o cosas curiosas, o desde donde se podrá descargar directamente al móvil o al ordenador las canciones con calidad máxima. Es un añadido interesante para los que quieran saber cosas de mí y que mantendrá la misma dinámica durante toda la vida del disco.

-En la plataforma internauta iTunes se puede reservar el tema Entiendo, canción que no estará presente en ninguna otra parte .

-Efectivamente. Tuve claro que no quería incluir más de 12 canciones en el disco porque no me gusta hacerlo largo. Pero hemos querido hacer más atractivo lo digital.

-¿Cómo se prepara para la gira de conciertos que se avecina? ¿Seguirá con la misma banda?

-Seguiré con la misma. Empezaré a ensayar en Madrid a principios del mes que viene. Tocaremos las canciones, prepararemos el show y a ver qué sale. Tengo ganas de hacer cosas especiales. A ver qué se nos ocurre. Todavía está todo en el aire. Pero con las ganas y la ilusión que tengo sé que todo va a salir bien. Espero que el público, que es la parte más importante de todo esto, disfrute mucho de este nuevo capítulo.

-Por curiosidad, ¿dónde ensayan?

-En una sala de ensayo para bandas. Me puedo encontrar en la puerta de al lado a Hombres G o a cualquier otro grupo. Son salas no muy grandes donde nos encerramos los músicos y lo preparamos todo.

-Entradas agotadas para verle en el arranque del tour, que será en el Palacio de Congresos de Huelva, los días 17 y 18 de febrero. Impresionante.

-Es increíble que hayan llenado dos veces la Casa Colón. Eso me hace ver que la gente sigue estando ahí pese a la situación difícil que hay. Me hace feliz que la gente tenga ganas de mi música, de verme y de compartir todo conmigo. Lo valoro cada vez más porque el tiempo pasa, todo va muy deprisa y no es fácil mantenerse. Me sorprende que se hayan agotado las entradas porque todavía no ha salido el disco. Soy muy consciente de lo difícil que es.

-Había ganas de Manuel Carrasco.

-Eso que dices es muy grande para mí. Si había ganas, más ganas tengo yo de público.

-¿Será una gira acústica?

-Habrá de todo: eléctrico y acústico.

-Y le acompañará como telonero en todos los conciertos Fito Mansilla.

-Fito es un cantautor al que conocí hace un tiempo. Tiene canciones muy bonitas. Para mí es un placer contar con él en esta aventura. Seguro que a la gente le va a gustar un montón, ya verás.

-¿Se plantea cruzar el charco este año?

-Está planteado. En junio espero volver a Argentina a dar algún concierto. En octubre iré a varios países de la otra orilla, pero no hay fechas fijas.

-Demasiado pronto aún para confirmarlo, ¿no?

-En octubre voy seguro, pero todo depende de que se pongan de acuerdo en hacer las cosas con mucha más intensidad por allí. Las veces que he estado en América Latina he dejado un buen sabor de boca y repetiré, seguro. Estoy convencido.

-Dicen que está entre los compositores que entregarán canciones a Pastora Soler para que compita en el festival de Eurovisión. ¿Qué hay de cierto en eso?

-Es cierto que Pastora me lo pidió y que yo pensé que tenía una canción hecha que le podía ir bien, pero finalmente no será así.

-Hoy cumple 31 años. Muchas felicidades.

-¡Anda que no! Gracias, hija mía (risas).

-Ya puede decir que lleva un tercio de su vida sobre el escenario. Ahí es nada.

-Yo de este año todavía no me he enterado. Voy a tener que creerme lo que siempre decía la gente, aquello de que llegas a los 30 y se te acabó el cuento. Por eso te digo que estoy disfrutando cada vez más de cada momento, porque ayer tenía 21 años y ahora tengo diez más y no me he dado ni cuenta.

-En aquel 2002 empezó todo. En estos primeros diez años de carrera, ¿en qué aspectos considera que ha evolucionado?

-En muchas cosas. A mí esta profesión me ha dado muchas experiencias y vivencias. Mirando hacia atrás, ha sido positiva para mi vida en todos los aspectos. Han pasado diez años y sigo acompañado de la música. ¿Qué más le puedo pedir a la vida?

-Mucha suerte y que no se nos acabe el mundo en este 2012.

-No mujer, (risas) ¿cómo se nos va a acabar, si tengo que ir a América?

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