Los coleccionistas europeos animan una subasta de arte tocada por la crisis

  • La obra de Valdés Leal no halla comprador en una monótona cita que recaudó 420.000 euros · El original de la portada del disco 'Hijos del agobio' se adjudica al precio de salida · El lienzo 'Feria de Sevilla' viaja a Madrid

La incertidumbre económica y la contención de los coleccionistas españoles marcó la subasta de primavera de Arte, Información y Gestión (AIG) celebrada ayer en la sala Joaquín Turina de Cajasol en Sevilla, en una de las ediciones más tibias en cuanto a movimientos en sala de los últimos años. Con todo, la cita consiguió recaudar 420.000 euros, unos resultados que, para la directora de la subasta, Carmen Aranguren, "son buenos" aunque haya sido una "pena" que el lienzo Virgen del Rosario del pintor barroco Juan de Valdés Leal no hallara comprador. La obra, protagonista del catálogo y valorada en 210.000 euros, fue descubierta por el catedrático Enrique Valdivieso y representa la cara amable de un pintor conocido internacionalmente por sus vanitas. No parece, sin embargo, que esta temática suya tenga suerte en el mercado sevillano ya que también se quedó en mesa, en la primavera de 2007, La coronación de San José.

Coincidencias desafortunadas aparte, la de ayer fue una convocatoria donde destacó, sobre todo, el peso que Arte, Información y Gestión tiene en el mercado europeo ya que, como apuntó a este medio Aranguren, "muchas de las pujas telefónicas que entraron procedían de coleccionistas de Francia, Bélgica, la República Checa o el principado de Mónaco". De hecho, el momento más álgido de la tarde -ése en el que las pujas se suceden a un ritmo vertiginoso- llegó con la subasta de los dos cobres del pintor flamenco Frans Franken II. La adoración del becerro de oro y La fragua de Vulcano, cada una con un precio de salida de 12.000, alcanzaron 35.000 y 27.500 euros respectivamente, y es que, habitualmente, las piezas de la escuela flamenca "suelen alcanzar cifras muy altas en el mercado europeo", según indicó la directora de AIG.

Entre los lotes más afortunados de la subasta, destaca la venta de cuadros como Feria de Sevilla (40.000 euros) del pintor romántico Manuel García y Rodríguez, que fue adquirido por un coleccionista madrileño; el díptico renacentista de Bartolomé de Castro (que alcanzó en mesa 34.500 euros), la revalorización del paisaje Molino de Alcalá (alcanzó los 16.000 euros, de los 9.000 iniciales) del gaditano José Pinello Llul o la venta de un cartel original para la Exposición Universal del 29 de Andrés Parladé.

Entre los protagonistas de la sala destacaron las compras realizadas por Isabel de León, marquesa de Méritos y presidenta de la Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, que adquirió para su colección particular dos bellísimos óleos de paisajes sevillanos de Rafael Romero Barros (padre de Julio Romero de Torrres); y el empresario Miguel Fragoso (Bar Garlochí), que representó al comprador de otra de las piezas estrellas de la tarde: el gouache sobre papel que sirvió de original para la portada del mítico disco Hijos del agobio del grupo Triana (precio de salida 8.000 euros). Asimismo, el Estado ejerció su derecho a tanteo sobre el cuadro Colón en la Rábida -cuyo original se encuentra en el Palacio del Senado- de Eduardo Cano, del que también se vendieron en sala Franciscano y Miguel Mañara ayudando a un moribundo.

La cruz de la convocatoria lo protagonizó el desinterés de la sala y la mesa por piezas tan singulares como La expulsión de los judíos de Joaquín Turina, Haciendoel bien, de Primitivo Álvarez o la pintura Huertas de la Cartuja de José Luis Mauri.

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