Las cartas de Unamuno regresan a Salamanca después de 40 años

  • El ministro de Cultura entrega al rector de la Universidad de la ciudad castellana las 130 epístolas que Manuel Villén intentó subastar en 2006 junto a varios centenares más de documentos del escritor

La Universidad de Salamanca (USAL) recibió ayer de manos del ministro de Cultura, César Antonio Molina, alrededor de 900 cartas y otros documentos pertenecientes al archivo epistolar de Miguel de Unamuno y que serán catalogados y analizados en la Casa-Museo del escritor vasco en la capital salmantina. Se trata de un conjunto de documentos entre los que se encuentran las 130 cartas que Manuel Villén, antiguo responsable de una editorial y residente en Córdoba, intentó subastar en 2006, si bien la venta fue suspendida por el Ministerio de Cultura. Las poseía desde el año 1969.

Con la entrega de las misivas y otros manuscritos se culmina un proceso iniciado "hace más de dos años, para garantizar que el patrimonio histórico se quede donde tiene que estar", subrayó el ministro.

El conjunto de documentos contiene la correspondencia mantenida por el que fuera rector de la Universidad de Salamanca en 1931 con su esposa, Concha, y con sus hijos, desde su exilio en Fuerteventura, París o Hendaya.

Además, las cajas documentales entregadas por Cultura incluyen misivas entre el escritor vasco y políticos como Eduardo Dato o intelectuales de la época como Ramón Menéndez Pidal, Eduardo Marquina, Fernando de los Ríos y Rubén Darío, entre otros.

También figuran un texto autógrafo de tres cuartillas titulado Mi mirador de la Cruz y otra serie de documentos que van a ser catalogados y estudiados por los responsables de la Casa-Museo de la Universidad de Salamanca.

Molina señaló que la institución académica salmantina se encargará a partir de ahora "de custodiarlas y de ponerlas a disposición de los historiadores", y subrayó que el lugar de su archivo "tendría que ser en esta ciudad", en la que vivió, murió y de cuya Universidad fue rector.

Durante el acto, uno de los familiares del escritor, Miguel Unamuno Agarraga, hizo entrega también a la Universidad salmantina de un manuscrito que se encontraba en posesión de la familia titulado Resentimiento trágico de la vida.

El rector de la USAL, José Ramón Alonso, agradeció a sus predecesores en el cargo, al Ministerio de Cultura y a la familia Unamuno "el esfuerzo realizado para que este legado venga a la Casa-Museo".

Molina aprovechó el acto en la Universidad de Salamanca para recordar que en próximas fechas llegarán a la ciudad más de 120.000 cajas procedentes del Archivo de Alcalá para continuar "enriqueciendo el archivo de la libertad que siempre ha sido Salamanca", en referencia al Archivo de la Guerra Civil y a su nueva etapa como Centro de la Memoria Histórica.

Las cartas de Unamuno regresan a Salamanca después de un periplo por los tribunales de Córdoba, que obligaron a Manuel Villén a que las entregara al Estado. A Villén le fueron entregadas por la hija de Unamuno en 1969, sin que posteriormente fueran devueltas.

La documentación que iba a ser subastada por la sala Durán el 27 de marzo de 2006 llevaba casi cuatro décadas en posesión de Villén, al que Cultura interpuso una demanda para aclarar la titularidad de los documentos, ya que estos formaban parte del Archivo Epistolar que el Estado había adquirido y que se había depositado en su mayor parte en Salamanca.

Durante el litigio, Villén argumentó que las cartas se las había donado en 1969 Felisa Unamuno en agradecimiento por su trabajo de publicación de la obra completa de su padre.

El 13 de marzo de 2007, el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Córdoba falló a favor del Ministerio de Cultura, una vez argumentado que "la supuesta donación nunca existió".

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