El otro camino de los presos al Rocío

  • Internos del centro penitenciario realizan a pie el tramo entre Hinojos y la aldea almonteña

Una semana después de la décimo quinta peregrinación de los presos al Rocío, en la que participaron dieciséis internos de la prisión provincial de Huelva y del Centro de Inserción Social (CIS), diez reclusos de distintos módulos realizaron el camino de Hinojos a la aldea almonteña, dentro del programa Descubriendo Huelva.

Ésta es la segunda edición -en la primera participaron internos de la Unidad Terapéutica y Educativa (UTE) del centro penitenciario onubense- y está previsto que se vuelva a repetir la iniciativa en 2015 y 2016. El próximo año estará dirigida a los presos del módulo de apoyo y en 2016, al colectivo femenino.

Los diez internos estuvieron acompañados por tres educadores, un médico, un ATS, un maestro, un sicólogo, un jefe de servicio y tres jóvenes en práctica así como por el personal del Ayuntamiento de Hinojos, que se encargó de la organización del camino y de la logística de las paradas.

La comitiva salió del centro penitenciario a las diez de la mañana y se trasladó en land rover hasta la localidad condal. En el salón de plenos del Ayuntamiento fue recibida por el alcalde, Miguel Ángel Curiel, a quien entregaron un escritorio de madera hecho por los internos que realizaron el pasado año el camino. Fuentes municipales indicaron que Curiel hará una visita a la cárcel para darle las gracias a ellos personalmente.

Antes de iniciar el camino, los presos y acompañantes pudieron ver, en el Consistorio, un vídeo sobre la salida extraordinaria del pasado año.

Los internos realizaron a pie los veintiún kilómetros que separa Hinojos de El Rocío. Iniciaron el recorrido desde el Parque de Los Centenales, en el municipio hinojero. El camino transcurrió entre pinares, olivos y encinas. Una suave brisa ayudó a los presos a sobrellevar las altas temperaturas reinantes. Al llegar al abrevadero de Cabezaraza realizaron una parada para tomar unos refrescos y unas tapas.

Tras recobrar fuerzas continuaron el camino. Los internos disfrutaron del contacto con la naturaleza, de unos campos que ofrecían una bella estampa con una gran variedad de flores silvestres.

En El pino de los Mil Duros pararon para almorzar. Allí el Ayuntamiento de Hinojos les había preparado una barbacoa. Después de degustar la carne a la brasa, la comitiva retomó su peregrinar al Rocío. Antes de acceder a la ermita, hicieron una nueva parada para tomar un café, y después del emotivo encuentro con la Blanca Paloma la comitiva se subió a un land rover, que la llevó de nuevo al centro penitenciario.

Desde el Ayuntamiento de Hinojos comentaron que el próximo año se realizará el camino a la inversa. Los internos y acompañantes irán en coche hasta la ermita del Rocío, desde donde recorrerán los más de veinte kilómetros que separan la aldea almonteña de la localidad condal. Iniciarán el camino temprano con el objetivo de que al mediodía estén en el pinar de Hinojos, donde les esperará una barbacoa, tras la cual visitarán el municipio.

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