La baronesa arremete contra Llorens y promete más cuadros para el Thyssen

  • El patronato que gestiona el museo nombra a Lourdes Moreno nueva directora artística de la pinacoteca tras la dimisión de María López

La baronesa Carmen Thyssen trató de cerrar ayer la crisis abierta en el Museo Thyssen de Málaga tras la dimisión de su directora artística, María López, y de Tomás Llorens, miembro del Patronato de la Fundación Palacio Villalón, anunciando, de un lado, el aumento del número de cuadros que cederá durante 15 años a la pinacoteca y, de otro, arremetiendo duramente contra el que fuera conservador jefe del Museo Thyssen de Madrid.

La reunión de urgencia celebrada ayer por el patronato que se encarga de la gestión del museo malagueño sirvió para dar luz verde al contrato de préstamo de la colección que aporta Carmen Thyssen y que, según admitió el alcalde, podría firmarse a lo largo de la próxima Semana Santa o con posterioridad. Un paso con el que se solventará la improvisación con la que abrió sus puertas hace tres semanas la pinacoteca, dado que aún no existe firma alguna que vincule formalmente a las partes.

La gran novedad del acuerdo radica en el número de cuadros que serán cedidos por la baronesa y que, según informó el alcalde, es superior a lo inicialmente previsto. La aportación final se cerrará en 267 obras (37 más), de las que 219 "tienen vocación de estabilidad" en la capital de la Costa del Sol, mientras cinco podrían destinarse al proyecto de Sant Feliu de Guixols, y otras 43 se utilizarán en préstamos temporales a otras instituciones. En contraprestación, el Ayuntamiento malagueño cederá a la Fundación Palacio de Villalón los edificios donde tiene su sede y asumirá el pago de los déficit de explotación del museo, que, sólo en los próximos tres años, se cuantifican en casi 4 millones de euros.

La aparente normalidad con la que los dos principales patronos trataron de afrontar el conflicto interno subió de tono cuando la baronesa habló del que durante años ha sido uno de sus principales asesores, Tomás Llorens. "Su dimisión es un bien para el museo", llegó a afirmar, al tiempo que consideró de "mal gusto" que hubiese remitido a los medios de comunicación la carta en la que exponía sus desavenencias con la elección de un gerente. Por ello, dijo sentirse "ofendida" y "molesta" y admitió que no volverá a trabajar con él. "Es poco elegante, poco serio y poco profesional", apostilló en referencia al gesto de Llorens.

Frente a la posición de los ya dimitidos, la baronesa volvió a defender la existencia de un gerente, al entender que la pinacoteca "se tiene que tratar como una empresa". "La parte artística es divina, muy romántica y muy bonita, y conlleva mucha ilusión, pero es otro mundo", dijo, al tiempo que recordó que nadie dijo que a la dirección artística le correspondieran las tareas de gerencia.

El patronato también formalizó lo que justo el día antes de la reunión ya se dejó caer: el nombramiento de Lourdes Moreno, actual directora de la Casa Natal Picasso, como sustituta de María López al frente de la dirección artística del Thyssen.

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