El baile puro de El Choro se abre paso

  • El onubense se alza con el Premio Artista Revelación por su participación en el pasado Festival de Jerez, donde presentó 'Aviso: Bayles de jitanos' El 22 de abril actuará en el Gran Teatro y el 21 de septiembre, en la Bienal

Flamenco puro y sin aditivos. El onubense Antonio Molina El Choro quiere mostrar a sus 31 años todo lo aprendido y estudiado a lo largo de su intensa carrera. Pero, tal y como advierte el propio artista, quiere hacerlo "sin desvariar" de lo que siente. Y lo que siente, a su vez, es la pureza del baile flamenco. Aviso: Bayles de Jitanos es la forma de mostrarlo.

Así se llama su primer espectáculo en solitario, que toma el nombre de un cartel del siglo XVIII y que le ha hecho valedor del Premio Artista Revelación que anualmente entrega el establecimiento hostelero Bar Juanito por su destacada participación en el pasado XX Festival de Jerez. El onubense se alza así con la preciada Alcachofa de Plata, tras la votación realizada entre los medios acreditados del certamen.

Producido por la Fundación Cristina Heeren (allí se ha formado el bailaor desde los 14 años) y bajo la dirección del onubense Rafael Estévez, la propuesta es "una exposición de música y baile flamenco actual que toma como base fundamental parte de los repertorios musicales y coreográficos adaptados, adoptados o creados por el pueblo gitano desde el siglo XVII hasta nuestros días", tal y como explica el propio Estévez en el dossier de presentación de la obra.

Tras girar por Estados Unidos con el guitarrista Vicente Amigo -acompañándole en ciudades como Nueva York, Miami, San Francisco o Boston- y presentar previamente en el Festival de Jerez su espectáculo, el bailaor actuará en el Gran Teatro onubense el próximo 22 de abril, una vez que ofrezca tres funciones en Tel Aviv (Israel) esta misma semana: el jueves, viernes y sábado próximos.

Su propuesta también llegará al Festival Flamenco Internacional de Albuquerque, del 12 al 19 de junio; al Suma Flamenca de la Comunidad de Madrid, el día 3 de julio, y el 21 de septiembre, a la Bienal de Sevilla, donde actuará como artista invitado con el guitarrista Jesús Guerrero, que el 16 de septiembre presentará Calma en San Luis de los Franceses, y con Vicente Amigo el día 17 en el Teatro Maestranza.

Tal y como explica El Choro, acompañar a otros artistas o presentarse en solitario es muy diferente porque en su espectáculo es él quien da la cara, quien está pendiente de cada músico y de que todo vaya bien en el escenario. "Cuando vas con alguien te relajas un poco más. Sigue habiendo tensión y nervios, pero hay un poco más de relajación porque no te juzgan a ti", apunta.

Aviso: Bayles de Jitanos cosechó el éxito de la crítica y el aplauso del público de Jerez, lo que ha propiciado que la propuesta esté de boca en boca. "La verdad es que la acogida ha sido muy buena y nos han salido varios contratos a raíz del festival porque han ido programadores, les ha gustado y han contactado con la oficina", explica el bailaor.

El espectáculo flamenco no trata de contar ninguna historia. Sí tiene guión musical, pero es "puramente baile flamenco y unos palos que antiguamente hacían los gitanos, como la zarabanda o la chufla". Una sucesión de palos que el onubense baila y en los que tienen cabida, tal y como apunta Estévez, "las reconstrucciones y reelaboraciones de antiguos cantes que llevó a cabo Antonio Mairena a partir de los años sesenta del siglo XX, valiéndose de la memoria de los gitanos viejos, de los patriarcas, de los tíos... Como aquellas escalofriantes tonás en las que el maestro nos canta las represiones a las que fue sometido el pueblo gitano a lo largo de su existencia". Pero hay mucho más: tonás y seguiriyas primitivas, tangos granaínos y extremeños, una composición basada en pregones de flores y canastas, romances y cantes apolaos, el jaleo de gitanos de la escuela bolera, las jácaras o los aires preflamencos de compositores del siglo XIX.

A El Choro le acompañan en el escenario la bailaora Gema Moneo, de Jerez; los guitarristas Juan Campallo y Jesús Guerrero, el cantaor Pepe de Pura, el onubense Jesús Corbacho y Moi de Morón, así como el percusionista Paco Vega. No obstante, en Huelva estará arropado en el Gran Teatro por Manuel de la Luz y Juan Campallo a la guitarra; por Moi de Morón, Pepe de Pura y Jonatan Reyes al cante; por Paco Vega a la percusión y por la bailaora Gema Moneo.

En este momento, Molina siente que está recogiendo los frutos de tanto esfuerzo y estudio, lo que no significa que vaya a dejar de prepararse a fondo. "Todo lo contrario, tengo que seguir estudiando más todavía", apunta. Lo más duro de todo -las horas de ensayos, los viajes y el cansancio que conlleva el que la mente nunca descanse, porque "siempre estás programando algo o buscando ideas"- se compensa con el calor del público.

"Ves que reconocen tu esfuerzo, tanto el público como tus propios compañeros, y eso es una satisfacción tras llevar meses preparándote, mucho tiempo de sacrificio, de acostarte con dolores de espalda, de cabeza y de pies. Pero después sales al escenario, el público se pone en pie y eso es una satisfacción", asegura.

La conexión con el público es "muy importante", aunque El Choro entiende que más que el público conecte con uno mismo, es al revés. "Tienes que estar dándole todo al público para que ellos reciban lo que tú estás sintiendo en ese momento. Cuando lo das todo y ellos lo perciben se produce la conexión, se crea el hilo y a la mínima te dicen ole o te aplauden. Ahí hay una conexión muy fuerte", valora.

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