arte

La actualización de la sensualidad

  • Antonio Cazorla expone su 'Venus II' entre obras clásicas del Louvre, la Bristish y del Metropolitan en la gran exposición monográfica que acoge la Leventis Gallery de Nicosia

La obra 'Venus II' del pintor onubense Antonio Cazorla abre la sección 'The modern Venus' en la muestra. La obra 'Venus II' del pintor onubense Antonio Cazorla abre la sección 'The modern Venus' en la muestra.

La obra 'Venus II' del pintor onubense Antonio Cazorla abre la sección 'The modern Venus' en la muestra. / h. información

Su condición de símbolo del amor, de la feminidad y de la fertilidad hace que Venus esté omnipresente, como propia divinidad que es, en todo el desarrollo de la historia del arte. Tampoco las corrientes actuales escapan a ese influjo, que también se manifiesta en distintas revisiones de la mirada clásica.

El pintor onubense Antonio Cazorla dedicó hace unos años una serie al desnudo femenino, en una reinterpretación del erotismo desprovista del estilismo idealizado de la deidad, en su caso mediante un descenso al realismo terrenal, corporal, tangible, pero sin transgresión, sólo una sutil insinuación.

A partir de la muestra le han hecho encargos de reproducciones del cuadro desde Chipre

Una de esas obras de Cazorla, Venus II, está expuesta este trimestre en la capital de Chipre, Nicosia, como parte de una monumental exposición temática, La paradoja de Venus: Una mirada contemporánea, que permanecerá abierta hasta el 15 de enero en la A. G. Leventis Gallery, uno de los principales museos del país.

El artista puntaumbrieño confiesa ahora que fue una sorpresa descubrir que ese cuadro vendido en Londres en 2006, al que le había perdido la pista, forma parte ahora de la antológica que reúne obras cedidas temporalmente por el Metropolitan de Nueva York, el Louvre de París, el British Museum, The Victoria and Albert, The National Gallery o el Rijksmuseum de Amsterdam, entre otros.

La importante colección de un magnate farmacéutico chipriota, la Pyttas Private Collection, adquirió el cuadro de Cazorla de la Albemarle Gallery de Londres en 2006, y ahora lo ha cedido para que forme parte de esta muestra encuadrada en la celebración de la Capitalidad Europea de la Cultura de Paphos en 2017.

Venus II es, además, la obra elegida para abrir la sección The Modern Venus [La Venus moderna], como ejemplo de pintura realista actual frente a los grandes maestros del renacimiento, del barroco o el impresionismo.

Explica el texto que introduce este apartado en el museo que "los artistas realistas e impresionistas, como pintores de la vida moderna, abandonaron la elegante interpretación académica de una diosa del amor idealizada para crear en su lugar una Venus moderna de carne y hueso". Hay un abandono de la mitología que enlaza con la propia concepción de Antonio Cazorla de su Venus, convertida aquí en mujer actual total: "Mis cuadros de esa serie tienen más que ver con ese concepto de la sensualidad que proviene de la sutileza", explica al hilo de esta exposición. Es su visión del desnudo delicado, que insinúa y sugiere, lejos del clasicismo divino, pero también de la provocación y del exhibicionismo explícito.

La tradición mitológica cuenta que Venus emergió de la espuma del mar en la costa de Paphos, precisamente, la ciudad chipriota que ostenta la Capitalidad Europea de la Cultura por la que se celebra la exposición. "La diosa del amor -cuenta el catálogo- está vinculada al destino de Chipre y se convierte, probablemente, en el estereotipo mitológico más prominente de la isla".

Y esa Venus de Antonio Cazorla ha emergido de nuevo en Nicosia de las sábanas de una cama para cautivar al público y que le hagan encargos desde el corazón del Mediterráneo. Ya hay reproducciones de la obra, firmadas y numeradas, que van camino de Chipre. Así es como vuelve la diosa, moderna, a la espuma del mar de Paphos.

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