Cine

Vuelven los Minimoys

Arthur y la venganza de Maltazard. CineBox Aqualon Puerto Huelva, El Condado Cinemas 7.- T.O.: 'Arthur et la vengeance de Maltazard'.- Producción: Francia, 2009.- Duración: 98 minutos.- Dirección: Luc Besson.- Guión: Luc Besson y Céline García.- Fotografía: Thierry Arbogast.- Música: Eric Serra.- Diseño de producción: Gilles Boillot.- Intérpretes: Freddie Highmore, Mia Farrow, Ronald Crawford, Robert Stanton, Penny Balfour y dibujos animados

Era de esperar que tras el éxito de Arturo y los minimoys (2006), volverían estos personajes de animación, sobre todo porque a partir de ello el gran productor y realizador francés, Luc Besson, auténtico promotor internacional del cine de su país que a través de su poderosa productora ha adquirido los derechos de la serie de novelas gráficas de Jacques Tardi, Les aventures extraordinaires d´Adele Blanc-Sec, pretende convertirlas en una saga de cómics que complete una trilogía sobre las peripecias de Arturo y los minimoys.

Sabido es que esta colección de tebeos tiene una gran implantación en Francia, especialmente entre los más jóvenes, los más pequeños e incluso algunos adultos afectos al género, desde que se empezaron a publicar allá por 1976. Una trama que tiene su base en el folletín pero recurre al relato fantástico. Una intriga detectivesca que se inicia cuando Arthur, dichoso porque esa misma noche que finaliza el décimo ciclo de la Luna, podrá volver a la tierra de los Minimoys donde se encontrará con su amada Selenia.

En la aldea de los Minimoys se ha dispuesto un gran banquete en honor de Arthur y la pequeña princesa se ha vestido con sus mejores galas. Pero el padre de Arthur lleva largo tiempo esperando esta ocasión para comunicarles que las vacaciones se reducen y que han de regresar a la casa de la abuela. En el momento de partir una araña deja en la mano de Arthur un grano de arroz con un mensaje pidiendo socorro. El chico presiente que Selenia está en peligro y, sin pensárselo un solo momento, se dispone rápidamente a salvarla.

Está visto que las sagas literarias de carácter eminentemente juvenil se han puesto de moda en el mundo del cine. Consecuencia del éxito de Harry Potter, iniciada con Harry Potter y la Piedra Filosofal (2001), sobre la primera novela de J. K. Rowling; El señor de los anillos (2001), según el libro de J.R.R. Tolkien y más tarde Las crónicas de Narnia (2005), a partir de los textos de C.S. Lewis; El legado (2006), basado en los relatos del precoz Christopher Paolini y otros posteriores, es este continuo fluir de historias cinematográficas del mismo estilo, como acabamos de ver en Krabat y el Molino del Diablo (2009), de Marco Kreuzpaintner, que no ha llegado a las pantallas onubenses, y ahora con Arthur y la venganza de Maltazard.

Luc Besson, con su conocimiento y experiencia en el cine, probado en prácticas diversas pero especialmente en el género de acción, de gran rendimiento taquillero como Nikita, dura de matar (1989), León, el profesional (1994), Juana de Arco (1999), Taxi 2 (2000), Los Côtelettes (2004), por citar algunas de su amplia filmografía, representativas de esa variedad de géneros, donde combinó su triple condición de productor, guionista y director y en muchas ocasiones o las tres en un mismo proyecto, era de esperar que volviera a esta saga de procedencia gráfica para competir en la actual carrera del cómic y la animación en el cine que resulta, además de comercial digno de premios internacionales. Y los ejemplos están en los más recientes certámenes y otros plebiscitos de mayor o menor crédito cinematográfico. Es lo que venimos denunciando hace tiempo: la inquietante infantilización del cine.

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