El Premio Nobel Ishiguro afirma que la literatura "rompe barreras"

  • El escritor recordó su vida en el Reino Unido, las influencias niponas de sus orígenes, su obra y todas sus influencias

El galardonado durante su discurso de aceptación. El galardonado durante su discurso de aceptación.

El galardonado durante su discurso de aceptación. / efe

El nuevo Premio Nobel de Literatura, el británico de origen japonés Kazuo Ishiguro, pronunció en Estocolmo su discurso de aceptación del galardón, en el que describió cómo su escritura ha estado influida por los recuerdos y cómo la literatura puede "romper barreras". En su discurso, Ishiguro narró cómo se mudó al Reino Unido cuando tenía cinco años, y cómo luego en su adolescencia sus padres analizaron volver a Japón.

La conversación de sus padres, como así también envíos mensuales de comics y revistas japonesas por parte de su abuelo, ayudaron a que mantenga una "provisión constante de imágenes e impresiones" de su país de origen. En sus 20, Ishiguro, de 63 años, se dio cuenta que su Japón era "singular y al mismo tiempo terriblemente frágil". Según relató, comenzó a escribir para "poner en papel los especiales colores, costumbres, etiquetas del mundo, su dignidad, sus defectos... antes de que se desvanecieran completamente" de su mente.

Al leer a Marcel Proust, vio que "la sucesión de eventos y escenas no seguían el mandato habitual de la cronología, ni tampoco al trama lineal", algo que lo ayudó en su futura escritura. Su primer libro, Pálida luz en las colinas, fue publicado en 1982 y al igual que la novela que la siguió, Un artista del mundo flotante, se enmarca en su ciudad natal, Nagasaki, pocos años después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial.

Tras ser anunciado como el ganador del Premio Nobel, la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, dijo que Ishiguro puede ser calificado como "un cruce entre Jane Austen y Franz Kafka". El comité destacó a sus novelas por su "gran fuerza emocional" y desvelar el "abismo detrás de nuestro ilusorio sentido de conexión con el mundo".

Su discurso también aludió a Lo que queda del día (también traducida como Los restos del día), su novela más aclamada y por la que es más conocido, llevada al cine por James Ivory con Anthony Hopkins y Emma Thompson como protagonistas.

Ishiguro, que escribe letras de canciones con su amigo y colaborador Satcey Kent, dijo también estar influenciado por músicos como Tom Waits, Nina Simone, Emmylou Harris, Ray Charles, Bruce Springsteen y Gillian Welch.

El Nobel también expresó su preocupación sobre el estado actual del mundo, al considerar que "la época desde la caída del Muro de Berlín (1989) parece ser de complacencia, de oportunidades perdidas". Los escritores, sostuvo, pueden no obstante "inspirar y guiarnos". "En tiempos de una peligrosa y creciente divisón, debemos escuchar", señaló. "Buena escritura y buena lectura romperán barreras".

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