Muere Vittorio Taviani: se rompe el tándem de maestros del cine italiano

  • El director firmó junto con su hermano Paolo obras maestras como 'Padre Padrone' o 'La noche de San Lorenzo'

El director de cine Vittorio Taviani, que con su hermano Paolo firmó algunas obras maestras del cine italiano como Padre Padrone (1977) o César debe morir (2012), falleció ayer a los 88 años, informaron los medios italianos.

Vittorio Taviani estaba enfermo desde hace tiempo, según explicó la familia, y no se celebrarán ni capilla ardiente ni un funeral público como el mismo dejó dicho en sus últimas voluntades.

La muerte rompe así un tándem, el de los hermanos Taviani, que pocas veces se separaron en la vida profesional y que eran considerados los "grandes maestros" del cine italiano por su larga y prolífera trayectoria repleta de galardones.

El mayor de los Taviani nació en San Miniato di Pisa, en la región central de Toscana, el 20 de septiembre de 1929 y dos años después nació su hermano Paolo. Ambos estudiaron Derecho en la Universidad de Pisa, pero su amor por el cine les llevó a abandonar los estudios para firmar una serie de documentales con argumentos sociales que llegaron a la televisión.

Su debut en la gran pantalla es de 1962, cuanto los hermanos Taviani firman la película Un uomo da bruciare (Hay que quemar a un hombre), sobre la vida de Salvatore Carnevale, un jornalero que fue asesinado en la Sicilia de 1955 por su activismo político y que ganó el premio de la Crítica en el Festival de Venecia.

Sus primeras películas siempre abordan temas sociales como San Michele aveva un gallo (1972), que gana el Premio Interfilm del Festival de Berlín, o Allosanfàn (1974), interpretado por Marcello Mastroianni y Lea Massari, una película que fotografió la clase obrera.

Su gran éxito fue Padre padrone (1977), basado en la novela biográfica de Gavino Ledda que describe la vida bajo un padre despótico en una Cerdeña profunda y que ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes.

Otra de sus obras fue La noche de San Lorenzo (1982), la historia dramática de un grupo de hombres que intenta huir de la zona ocupada por los alemanes con la música de Nicola Piovani, que conquistó el Gran Premio del Jurado en Cannes.

Aunque siguieron manteniendo su prestigio -ambos fueron premiados en 1986 con el León de Oro a la carrera en Venecia-, su trayectoria se volvió irregular, con otros títulos como Good Morning, Babilonia (1988), un ambicioso fresco histórico ambientado en los primeros años de Hollywood, Il sole anche di notte (1990) y Las afinidades electivas (1996), basada en la novela de Goethe.

Con 83 años, Vittorio Taviani y su hermano recobraron el pulso y firmaron la obra maestra César debe morir, que en 2012 ganó el Oso de Oro de Berlín y que cuenta en blanco y negro la puesta en escena de la obra Julio César de Shakespeare por los reclusos de la cárcel romana de Rebibbia.

En los últimos años habían realizado también Maraviglioso Boccaccio y la más reciente Una questione privata, que debido a la enfermedad de Vittorio dirigió solo Paolo con los "consejos" de su hermano", y que presentó el menor del tándem el pasado año en el Festival de Sevilla (SEFF).

"Tenemos diferentes personalidades pero la misma naturaleza. Nuestras decisiones en la vida y en el arte son las mismas", dijo Vittorio cierta vez sobre su relación con Paolo. La colaboración entre ambos se consideraba una simbiosis perfecta e incluso físicamente era difícil distinguirlos. Mientras que Paolo era algo extravagante y egocéntrico, Vittorio era descrito a menudo como su prudente contrapartida.

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