Un Mozart inclemente llega al Real

  • Joan Matabosch, director artístico del coliseo madrileño, ofrece las claves de la temporada que arranca hoy con la ópera 'Lucio Silla' y en la que se celebrará por todo lo alto el bicentenario

Plano general del montaje de 'Lucio Silla', de Wolfgang Amadeus Mozart, en el Teatro Real. Plano general del montaje de 'Lucio Silla', de Wolfgang Amadeus Mozart, en el Teatro Real.

Plano general del montaje de 'Lucio Silla', de Wolfgang Amadeus Mozart, en el Teatro Real. / javier del real/ teatro real.

El Teatro Real inaugura hoy con la ópera Lucio Silla de W.A. Mozart una temporada especial en la que celebrará con diversos estrenos y recuperaciones el bicentenario de su fundación y el vigésimo aniversario de su reapertura. Para el director artístico del coliseo lírico madrileño, Joan Matabosch, "Lucio Silla, compuesta por Mozart a los 16 años, es una obra de una madurez impresionante en el tratamiento musical, en el diálogo de la orquesta con la voz y en el tratamiento de los coros, muy influida ya por el mundo de Gluck. Pero también es una partitura endiablada que sólo pueden defender cantantes valientes y aguerridos, con una sólida técnica vocal, capaz de someterse a esas tesituras".

Mozart estrenó esta ópera, la tercera de su catálogo, en 1772 en el Teatro Regio Ducal de Milán. Pocos días antes de alzarse el telón enfermó el divo de la época que iba a cantar el rol principal. Al verse obligado a estrenarla con un sustituto mediocre, Mozart decidió rebajar la exigencia de las arias del tenor y trasladar la tensión del personaje a la orquesta, una solución que demuestra, para Matabosch, su talento arrollador y precoz. "Al reescribirla, caracteriza musicalmente al tirano Silla como un ser dubitativo, incapaz de saber si quiere una cosa o la contraria, lo que genera un gran pavor en su corte. Y esa atmósfera imprevisible, que nos recuerda a lo que puede suceder hoy en el gobierno de Estados Unidos, la expresa magníficamente nuestra orquesta, que tendrá al frente a Ivor Bolton, director musical del Real y experto mozartiano", detalla quien propició hace cuatro años el estreno español de esta producción cuando aún estaba al frente del Liceo de Barcelona.

Es una obra maestra y sólo se aprecia la juventud de Mozart en su tratamiento salvajede la voz humana"

La dirección escénica es la otra baza de Lucio Silla. "Con este trabajo Claus Gluth se catapultó como uno de los grandes al firmar una dramaturgia muy sugerente que salva el estatismo del libreto porque las arias, muy extensas, se suceden una detrás de otra".

Lucio Silla, una historia sobre el personaje histórico homónimo que habla de decisiones virtuosas, poder y (des)amor, se ofrecerá desde hoy al sábado 23 con la Orquesta Titular del Real en el foso y un doble reparto encabezado por Kurt Streit y Benjamin Bruns -que se alternan en el rol del dictador romano- y las voces de Patricia Petibon, Julie Fuchs, Silvia Tro, Maria Comparato, Hulkar Sabirova, Kenneth Tarver o María José Moreno, entre otros cantantes.

Matabosch destaca la extrema dificultad del papel de Giunia, el amor imposible de Lucio Silla e hija de su acérrimo enemigo, en el que se alternan las sopranos lírico-ligeras francesas Patricia Petibon, "gran especialista en este rol que convierte en conmovedor", y Julie Fuchs, a quien los seguidores de la Orquesta Barroca de Sevilla pudieron escuchar la pasada temporada en el Teatro de la Maestranza -en su debut español- en un programa dedicado a Haendel.

"Ivor Bolton sostiene que si Mozart hubiera dejado sólo esta ópera como legado ya hubiera pasado a la historia como un compositor extraordinario. De hecho, la juventud de Mozart al componer Lucio Silla sólo se aprecia realmente en el tratamiento inclemente y salvaje de la voz humana. Poco a poco, fue aprendiendo que no se podía tratar a los cantantes de esa manera", confiesa Matabosch con humor, antes de precisar que hubo que adelantar el ensayo general al lunes "porque la ópera es tan exigente que si los solistas no descansan el día antes no hay quien la cante".

hitos de la efeméride

Sobre otros reclamos de esta temporada, el director artístico pone el foco en las apuestas más arriesgadas y los títulos que sonarán por primera vez en el Real. Entre ellos, destaca el estreno en España de Dead Man Walking de Jake Heggie (26 de enero de 2018) y la única ópera de B. A. Zimmermann, Die Soldate, "un acontecimiento mayúsculo por tratarse de una obra clave del siglo XX que ofreceremos a partir del 16 de mayo con la dirección musical de Pablo Heras-Casado y escénica de Calixto Bieito".

Otras fechas a marcar en rojo son la llegada al Real de Street Scene, "una ópera de Kurt Weill que es extraordinario que no se conozca más en España", así como el estreno en Madrid de Gloriana de Benjamin Britten el 12 de abril. Matabosch cree que "es una de las óperas más importantes del compositor pero está muy olvidada porque se la encargaron para la coronación de la actual reina Isabel II y él no se ajustó a lo que se le pedía: hizo algo muy oscura, poco conmemorativo, por lo que cayó en el olvido prácticamente el día de su estreno. La reivindicamos con una producción nueva dirigida por Ivor Bolton".

En el menú no faltarán, obviamente, los títulos más populares del repertorio -Carmen, Aida, La Favorita, Thaïs o Lucia di Lammermoor-, incluida la nueva producción de La Bohème que el Teatro Real ha preparado junto con la Royal Opera House de Londres. En colaboración con los Teatros del Canal se estrenará la ópera El Pintor de Juan José Colomer, que cuenta con libreto y dramaturgia de Albert Boadella.

La temporada de danza, que arrancó con la Carmen del Ballet de Víctor Ullate que se representa hasta este domingo en los Teatros del Canal, se clausurará a lo grande con The Royal Ballet y su nueva producción de El lago de los cisnes, que se verá en Madrid del 18 al 22 de julio, "apenas dos meses después de su estreno absoluto en Covent Garden". Completan la oferta dancística el Ballet Nacional de España con su Sorolla y la visita de la Dresden Frankfurt Dance Company.

Por último, Joan Matabosch llama la atención sobre los recitales que acogerá el escenario madrileño, con intérpretes tan destacados como Patrizia Ciofi, Jonas Kaufmann, los dos programas dedicados al cabaret a cargo de Ute Lemper y Patricia Racette, así como la presencia de dos importantes orquestas invitadas: la Filarmónica de Viena, dirigida por Gustavo Dudamel, y la Freiburger Barockorchester, con el granadino Heras-Casado al frente.

Por último, los aficionados a la música barroca y el flamenco no deberían perderse a la gran mezzosoprano checa Magdalena Koženà, que abrirá el 13 de octubre el ciclo de las Voces del Real con el programa Amor: entre el cielo y el infierno donde la acompañará la compañía del bailaor jerezano Antonio el Pipa y se homenajeará a compositores españoles como Juan Hidalgo, Sebastián Durón y José Martínez de Arce.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios