Manolo Franco y Niño de Pura, genio y virtuosismo en el escenario

  • El Gran Teatro acoge 'Compadres' con el que Cultura cierra el primer ciclo 'Flamenco Viene del Sur' que celebra en Huelva · Una apuesta decidida por difundir el flamenco desde las peñas a los teatros

Flamenco Viene del Sur cierra este viernes su ciclo en Huelva, donde se estrenaba a punto de cumplir doce años. Un proyecto de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía con el patrimonio jondo en toda su magnitud y corpulencia, en todas sus formas y variantes.

Un ciclo que ahora pone broche de oro la guitarra, con el toque de Manolo Franco y de Niño de Pura que completa la terna de actuaciones en esta primera edición de Flamenco Viene del Sur en Huelva. Lo hacen con el espectáculo 'Compadres', uno de los grandes triunfadores de la X Bienal de Flamenco de Sevilla. Se estrenó en el Teatro Lope de Vega alcanzando excelentes críticas de la prensa especializada y del público. No fueron infundadas, porque se trata de una de las mejores composiciones hechas para guitarra. Sus creadores forman el binomio perfecto: la técnica pulida y vertiginosa de Niño de Pura y el toque esmerado y armónico de Manolo Franco.

El espectáculo, que tendrá lugar el viernes en el Gran Teatro, fue presentado ayer por el delegado de Cultura, Juan José Oña, y el diputado provincial de Cultura, Juan Serrato, con los propios artistas.

Oña destacó ayer que son dos grandes artistas que no han dejado de cosechar éxitos por medio mundo, en festivales y conciertos. "Son dos excelentes guitarras que vienen desarrollando una carrera brillante, no meteórica, sino paso a paso, demostrando calidad, lo que han hecho en interpretaciones y composiciones y con los mejores del flamenco". Un espectáculo para el cierre de este ciclo que ha traído los tres pilares pilares del universo del flamenco, el toque, el cante y el baile. Un ciclo que ha permitido disfrutar del flamenco, objetivo decidido de la Agencia para el Desarrollo del Flamenco, que quiere "que lo mejor de este arte tenga presencia en todas las capitales de Andalucía". Es, añadió, "un compromiso del Gobierno de Andalucía, en una apuesta decidida por nuestras señas de identidad que nos diferencia como es el flamenco". Una apuesta que, como destacó Juan José Oña, "queda reflejada en muchas manifestaciones del Gobierno al más alto nivel" y que a través de la Agencia se hace en los campos de la investigación, el desarrollo y la programación de espectáculos como este ciclo y lo hace "desde la promoción de jóvenes artistas a programación de gente consagrada como es la actuación".

A lo que se une también la visión de potenciar la función social de las peñas como templos del flamenco en cada una de sus sedes, que va también encaminado a la promoción de la presencia del flamenco en todo los escenarios del mundo. El delegado de Cultura agradeció ayer el beneplácito de la gran familia flamenca, desde artistas a las peña, como templos del flamenco. Dijo también que desde el Gran Teatro "se está haciendo un trabajo encomiable de espíritu de colaboración para que se produzca en la mejor calidad".

Juan Serrato se refirió también al escenario del Gran Teatro, y es que dijo que es una forma de darle el espacio escénico que el flamenco se merece, dándole el realce que tiene en nuestra cultura.

El espectáculo Compadres consigue algo difícil como es el unir a dos guitarra, eso lo reconocen los propios artistas. Manolo Franco asegura que cada uno aporta algo, ahí es donde está el éxito y es que somos diferentes y cada uno aportamos algo. Y es que estamos ante dos artistas que aquí convergen, pero la realidad es que Manolo Franco tiene una línea más de acompañante del cante y Niño de Pura es más de concierto. De cualquier forma estamos ante dos buenos artistas que aseguran van a ofrecer "un concierto variado y ameno, uniremos nuestras formas para la armonía y el éxito", en un espectáculo que será ameno y es que aquí se unirán virtuosismo y genio.

Niño de Pura coincidía en estas claves, en la diferencia. "Somos guitarristas muy distintos", pero la clave está en la fusión, "lo que el otro tiene de más aquí lo pone para hacer una fusión muy bonita".

Se trata de un espectáculo que nació hace doce años en la Bienal de Sevilla. "Un dúo de guitarra -dice Niño de Pura- no es algo muy normal, pero nos divertíamos cuando coincidíamos en los camerinos y dijimos, por qué no". Ahora, después de este tiempo transcurrido, el espectáculo también ha cambiado. "No es que haya mejorado, es distinto, porque el tiempo nos ha ido dando cosas nuevas".

Así cada uno pone en marcha su instrumento con respectivos solos al aire libre. Manolo Franco despliega romántico clasicismo por granaínas. Niño de Pura templa los inquietos dedos por taranta. El círculo se cierra con la incorporación del cantaor Churumbaque, el percusionista Agustín Henke y Bobote, aquí rey absoluto del compás. Por alegrías, los guitarristas comienzan a sumar sus energías, con su pizquita de positivo pique. La guajira es el punto en el que aflora la máxima complicidad a lo largo de una animada conversación, de un diálogo sin huecos. Fantasy es un popurrí en el que se turnan los estilos y los tocaores, con la voz, añadiendo colores.

El fandango de Huelva sella el recital de Manolo Franco y Niño de Pura.

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