Arte

Latitudes: aptitudes, actitudes

  • El festival fotográfico se consolida como una agradable realidad

Lo que toca, triunfa. Del Festival de Cine Iberoamericano hizo una referencia. De Latitudes, un festival de la fotografía (pura) con un año de vigencia, una realidad que en poco tiempo será excelencia, por ser cauta y no expresarme en presente.

No se puede pedir más. En su primera edición marcó tendencia. Calidad. Buen hacer. No sólo trajo exposiciones, muchas y de ley, tapizando Huelva de intrigas fotográficas. Facturó también sentimientos, amigos, adeptos, conocimientos, talleres y enseñanzas. Todos aprendimos de los ojos de otros. La ciudad ganó en viveza. En expectación. Los profesionales del ramo se lo reconocieron. Los amantes del arte se lo agradecimos.

Un festival de arte fotográfico, no sólo ha de restar inmóvil en la planicie de la pared. Para armar el espectáculo, la inquietud y el conocimiento nada mejor que integrar obras, autores, comisarios, actividades, comentarios e instituciones en una ciudad. Cóctel de coctelera. Haciendo, participando, mascullando y reflexionando arte se construye ciudadanos del conocimiento. Con inquietudes. Con el buen mejunje se define un modelo. Las buenas prácticas extiende el hábito. Y se busca nuevos horizontes. Y de ahí, subir, en equipo, hasta conquistar niveles de cultura satisfactorios. Para todos. Una comunidad de ciudadanos, con sus instituciones como faro, no debe olvidar esta sana costumbre.

Este buen ejercicio no se aprende en un día. La lectura, la experiencia y la reflexión te encaminan. Hablo de Latitudes. O mejor, me refiero a José Luis Ruiz, un incansable con criterio, un hacedor de satisfacciones que no ceja en el empeño de que todo es posible, aunque la posibilidad sea sólo… posible.

Una voz crítica, autorizada y con un poco de mordaz crítica no exenta de "pelusilla (in)sana", diríamos, me apuntaba docto y suficiente que era fácil lo que hacía. Con un buen puñado de billetes es factible hacer cosas y buenas. Qué lástima, le respondí, que en esta ciudad no hubiesen muchos con "fajos de billetes" para hacer las cosas… y buena que Ruiz concibe. Tenemos experiencias de muchos con financiación, y con resultados pobres ¿Y tú, por qué no haces cosas… y buenas?, le inquirí. Tras arquearme la ceja derecha hasta límites del gótico flamígero y fulminarme con su mirada al cielo de los grifos maléficos, le dije, no sin temblar mi pobre cuerpo: "Perdona, con tus conocimientos de filosofía kantiana y maestrías en oratoria clásica… nadie más privilegiado que tú para hacer cosas y buenas. No sé, no sé, pero eres perfecto no sólo para que te llamen para hacer cosas y buenas, como hasta ahora, sino para que tú, por ti mismo, hagas cosas… y buenas".

A José Luis Ruiz no le conozco bien. Por ello me he documentado… retrotrayéndome cuarenta años atrás. Para los que dudan de la facilidad de la financiación para levantar circos que son amores, nada mejor que la facilidad de ingeniarse para crear conceptos y actividades, y algunas aún perduran. Y las que no, anidan en la memoria por su disposición. Algunas de las vivas no disfrutan del encanto con tanta lozanía y frescura como con él. Por el camino han caído muchas actividades, algunas significativas. El dinero no las pudo soportar. Las mató las inclemencias de un tiempo repugnante que atávico se ceba por la indolencia generalizada de los huelveños. Espero que algún día, no muy lejano, mis maestros hijos de la Nintendo y tantos otros hijos maestros de la Nintendo y la Wii puedan descontaminar la desidia y la mojarra para que todos a una progresemos.

Huelva Información anunciaba el pasado 3 de febrero un avance de lo que contiene esta segunda edición de Latitudes. Con muy buen criterio, el diario fijaba el objetivo en cuatro puntos focales, aquellos que más puede atraer al espectador.

Esos cuatros puntos son referencias mediáticas, independientemente que dos son culto, vida y esperanza de la memoria gráfica del siglo XX (Doisneau y Capa); otro es hijo legítimo del grandísimo Man Ray, nos referimos al prestidigitador Chema Madoz, y otro, Morenatti, nos llena la conciencia de la verdad en el genuino ejercicio de una profesión que le conduce a la heroicidad.

Pero, como en los dibujos animados, no se vayan, todavía hay más. Apunten a Yao Lu, Toni Catany, Norbert Enker…

Del 15 de febrero al 26 de marzo tenemos una cita. Márquela en su agenda. No diga que tengo que visitarla. Disfrútela. Y corra la voz.

Una vez más, José Luis Ruiz, gracias por acercarnos lo que se cuece, lo que se vive, lo que enamora y lo que emociona en otras Latitudes. No todos con el mismo dinero son capaces. No todos con más dinero son necesarios. Cuestión de aptitudes y actitudes. O viceversa.

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