Juan Carlos Castro muestra la banda sonora de un año de trabajo pictórico

  • El artista muestra en Symploké música y pintura

Comentarios 1

Juan Carlos Castro Crespo acaba de abrir un mes de música en la sala de la Fundación Caja Rural del Sur. Una sinfonía muy especial es la que ofrece. Lo hace como siempre, con sus pinceles y todo el cromatismo pictórico que gusta utilizar, incluso los negros tienen una conjunción perfecta para ese Réquiem de Mozart que adorna en un retablo dorado. Sin embargo ahí están los jardines explosivos, con verdes desbordantes, y es que como decía ayer el propio artista en la inauguración, "La flauta mágica tiene que llevar color y el Réquiem un negro como terciopelo".

Es lo que quiere mostrar al público, "la sensación de la música" que escucha y se adentra en su obra. "Es la banda sonora de un año de trabajo en casa", dice Castro Crespo. Sin duda que le ha cundido. Es una serie que se entrelaza con la iniciada para el Instituto Cervantes de Lisboa, en la que pintor eligió la música para llevarla a sus cuadros como una seña de unidad en toda Europa, con piezas que a todos les son familiar. Es Symploké.

José Luis García Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, puso de relieve ayer la importancia de la pintura de Juan Carlos Castro Crespo, al que la propia entidad le dedica una sala en su sede central. "Se trata de una obra muy colorida, atrevida, con fuerza y muy original, al unir la música con la pintura". García Palacios destacó la amplia presencia de artistas, escritores, músicos y pintores. Refiriéndose a estos últimos dijo que demuestra que esta sala viene uniendo a los pintores, por ella han pasado ya los más importantes artistas contemporáneos de Huelva, como es el caso de Castro Crespo.

La visión de la música la muestra el pintor en los teatros, catedrales o jardines que sirven de escenarios perfectos para la música. Hay distintos enfoques y tratamientos pictóricos con el mismo objetivo: "Disfrutar de la música y la pintura, mostrar las emociones que me trasmite cuando estoy en el estudio". Hay mucho para la creatividad porque los espacios que elige son ficticios, nada es real, solo la música, el cromatismo del óleo y los elementos que añade a la obra para conseguir los efectos y espacios deseados, la perfecta luz que debe tener un teatro.

No lo olviden. En la calle del Alcalde Mora Claros, en la Fundación Caja Rural del Sur. Pasen, se sentirán bien con la música elegida por Juan Carlos Castro, como en casa. Symploké hasta el 9 de marzo, en horario de tarde.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios