Huelva descubre la pintura de Manuel Cruz Fernández

  • Una exposición en el Museo Provincial hace un recorrido antológico por la obra de un artista que destacó como retratista y paisajista de excepción

El Museo de Huelva inauguró ayer la exposición dedicada a recuperar para nuestra provincia la figura pictórica de Manuel Cruz Fernández, vinculado en sus orígenes a la escuela pictórica onubense pero al que se le pierde la pista cuando cambia de residencia a Extremadura. 'Labriego toledano' ha sido hasta ahora el único testigo de su creación pictórica en la colección local del Museo de Bellas Artes de Huelva.

La exposición, inaugurada ayer por el delegado de Cultura, Juan José Oña Hervalejo, y la directora del Museo, Juana Bedia, contó con la asistencia de la familia Cruz Salinas, herederos del artista. Una exposición que se incluye dentro de la producción propia del Museo, a quien ha corrido su montaje en una exposición comisariada por Juan Fernández Lacomba y el comisario adjunto Enrique C. Martín.

Juan José Oña ha destacado que esta exposición se enmarca dentro del objetivo de significar las colecciones del museo proporcionando a las obras nuevos valores que permitan profundizar en su conocimiento desde una perspectiva humanista y globalizadora, trascendiendo de lo meramente académico para introducir al espectador en análisis diversificado de carácter social, cultural y patrimonial.

Desde esta perspectiva, la exposición de 'Manuel Cruz Fernández y la escuela pictórica onubense' supone no sólo presentar en sociedad a un artista casi desconocido sino, también, a analizar el contexto sociocultural y potencial artístico que vive la ciudad de Huelva en las primeras décadas del siglo XX. Retratista y paisajista de excepción, la figura de Manuel Cruz Fernández sugiere un viaje a un mundo intimista y profundo que se debate entre la estética regionalista imperante en las primeras décadas del siglo XX y la búsqueda de la simplicidad y la inmediatez propuesta por los jóvenes artistas autodenominados "ibéricos" con Daniel Vázquez Díaz como maestro y referencia indiscutible a la cabeza.

Ahora lo que se presenta al público, como destaca Juan Fernández Lacomba, es una selección de una obra inédita que ahora se inserta en su contexto a la vez que referirse a una vida hermética de artista: relativamente aislada, discreta y silenciosa, casi anónima y escasamente documentada, peor de gran intensidad en muchos de sus episodios. Siempre identificada con un territorio y unos paisajes muy concretos. Una obra finalmente, cuyo conocimiento en su conjunto y valoración adquiere en el día de hoy, un enorme valor de contexto patrimonial, siendo por otro lado, un exponente indudablemente válido y revelador de buena parte de la evolución de la mentalidad artística del arte español del siglo XX. De indudable interés por lo que a Huelva se refiere, al tratarse de la trayectoria ahora desvelada del que fuera uno de sus artistas jóvenes más prometedores.

Es un hecho incuestionable que la obra pictórica de Manuel Cruz, especialmente a partir del año 1914 se muestra identificada con un medio geográfico, en el cual vivirá el resto de sus años y en donde explora otras identidades, muy distintas a la andaluza. Una región comprendida entre la frontera de la alta Extremadura, La Jara toledana, el valle del Tiétar, y aquella otra de la Castilla serrana y profunda del mundo charro. Todo un escenario de gran riqueza paisajística y cultural en donde Manuel Cruz entonces un anónimo pintor, aunque con no poco bagaje personal y con una incuestionable voluntad de exploración artística hacia todo aquel extenso territorio, proyectó su particular sensibilidad dirigida hacia personajes y puntos de vista hacia el paisaje.

Se trata de un pintor que a partir de 1920 dejará de estar insertado en la escena nacional; renunciando así a tener una presencia artística, siquiera a escala provincial, y optando entonces por un tipo de vida rural y familiar. Pero no por ello dejó de realizar como pintor una obra personal, casi se diría confidencial, una obra que, en algunas ocasiones, llega incluso a revestir ciertamente una especial intensidad personal.

La obra de Manuel Cruz se expone en el Museo de Huelva junto a la de otros artistas onubenses que completa la visión de una época y una producción pictórica.

La exposición estará abierta en el Museo Provincial de Huelva hasta el próximo 30 de marzo.

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