TRAS LAS HUELLAS DE SARAMAGO

  • El Aula Saramago que ha puesto en marcha el artista onubense Diego Mesa liga Andalucía con Portugal mediante lecturas, debates y convocatorias artísticas

Apasionado de la obra de José Saramago desde hace mucho tiempo, el artista visual y escritor onubense Diego Mesa tuvo la ocasión de conocer en Lanzarote al Premio Nobel y su familia. Cuando falleció el autor de Memorial del convento, acudió a su funeral a darle su último adiós y luego a la inauguración de la biblioteca de Lisboa que lleva su nombre, el homenaje de la capital portuguesa al lugar especial que las bibliotecas tuvieron en el corazón y la formación de quien se declaraba autodidacta. Allí en Lisboa surgió la idea de convertir con otros lectores su pasión por la obra del escritor en un proyecto personal que es el germen del Aula José Saramago.

"Cuando leo a Saramago tengo que ir con un lápiz subrayando. Cualquier frase suya da mucho que pensar. Y si hablamos de valores, es algo increíble. Es un humanista que tiene mucho que enseñarnos en estos tiempos". El pensamiento del Nobel portugués inspira este activo club de lectura que este licenciado en Pedagogía ha puesto en marcha a un lado y otro de la raya de Portugal con tremendo éxito y que cuenta con un blog muy activo.

El Aula Saramago nació en Huelva y en Vila Real de Santo Antonio "porque soy un defensor acérrimo del iberismo". Como parte del proyecto, los miembros del Aula leen cada tres semanas un libro diferente de Saramago, en su versión castellana en la provincia de Huelva y en portugués al otro lado de la frontera. La periodista y viuda del Nobel, Pilar del Río, inauguró la primera edición del Aula Saramago con su presencia y la experiencia piloto se clausuró en la sede de la Fundación Saramago en Lisboa. Desde entonces, ha ido creciendo gracias al boca a boca y a la generosidad de Diego Mesa, que comenzó y continúa costeando completamente el proyecto.

Otra de las ideas que tenía Mesa era recorrer los mismos lugares que visitó Saramago en su libro Viaje a Portugal y la cumplió tres décadas después atravesando el Algarve y contrastando sus notas y experiencias a pie de campo con las impresiones que vertió el escritor en esta célebre obra. El relato de Mesa está lleno de sorpresas, pistas, recomendaciones y curiosidades; entre otras cosas, abundan los lugares abandonados treinta años atrás que ahora se han puesto en valor, como la Pousada de Estoi, abandonada cuando la visitó el Nobel. U otros como la ermita de San Blas en Tavira, que Saramago no llegó a conocer y a Mesa le parece que le hubiera maravillado al igual que Cacela Velha, uno de los lugares más hermosos del Algarve. Su narración de ese viaje tras las huellas de Saramago las recoge en un libro autoeditado que tituló Viaje al sur de Portugal y que es su particular homenaje al autor que le cambió la vida, "un pensador que ha trascendido el tiempo y su propia época para alumbrarnos en este presente incierto".

"Tengo la suerte de que vivo en Ayamonte, muy cerca de Tavira, cuya programación cultural en verano es espectacular, y recorro a menudo estos parajes y no me importa esperar al momento en que el vecino que tiene las llaves de una iglesia la abre", recuerda a propósito de anécdotas de la redacción del libro, como ocurrió con la iglesia de Livramento, que cuenta con el único retablo de Diego Tavares de Ataide, un artista de Tavira que trabaja el mármol del Algarve y que Mesa trató de visitar una y otra vez a lo largo de su libro hasta que, al final, lo consiguió. Hay muchas paradas deliciosas en la obra, como Silves, Olhão, y en general, en su relato Mesa deja entrever su admiración por el respeto que los portugueses han mostrado por su patrimonio.

Su Viaje al sur de Portugal, del que autoeditó 400 ejemplares y que cuenta con traducción al portugués, se presentó también en Lisboa. No se vende en librerías sino que puede conseguirse a través de una donación simbólica contactando con la dirección del blog del Aula de Saramago (www.aulajosesaramago.wordpress.com), un proyecto que continúa vivo y recientemente clausuró su edición 2014-15 con la conferencia José Saramago. Os nomes da arquitectura, que impartió el catedrático de la Universidad de Sevilla José Joaquín Parra, quien precisamente dedicó su tesis doctoral a la arquitectura en la obra del Nobel. "Se está creando una red de lectores y admiradores de su obra en torno a este Aula Saramago, un proyecto que me gustaría acercar también a Sevilla porque el propio autor decía que soñaba con reunir en un solo lugar a todos cuantos lo leían independientemente de su credo y de su color de piel".

Mesa ha dado clases incluso en la cárcel de Huelva con libros de Saramago cedidos por el Centro Andaluz de las Letras (CAL), "gracias al apoyo de su director, Juan José Téllez, y fue una experiencia brutal con una excelente acogida". También ha impartido cursos en las bibliotecas de Vila Real, Huelva y Faro así como en la Universidad de Stanford (USA). "Me he encontrado con alumnos que repiten y hasta tripiten. Esta es una experiencia a pie de calle. Así que querría seguir ampliándola por diversos puntos de España, donde hay tantos clubes lusófonos, y en Portugal, donde más de seis bibliotecas llevan el nombre de Saramago".

Desde al Aula Saramago, Mesa ha organizado también una Convocatoria de Mail Art en torno a la producción literaria del Nobel que en su segunda edición se dedicó a su obra Levantado del suelo. "Fue todo un éxito y recibimos trabajos muy buenos, de países tan diferentes como Rusia, Italia, Portugal, México, Brasil, Holanda y España". La idea del responsable del Aula Saramago es mover la exposición de las obras recibidas por bibliotecas ibéricas y, cuando se cumpla el centenario del nacimiento del Nobel, donar todas las piezas a la Fundación Saramago de Lisboa.

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