De Fritz Lang a la movida berlinesa

  • El Festival de Cine Alemán de Madrid permitirá ver títulos aún no estrenados en España

La última hornada del cine alemán, un ciclo sobre la movida berlinesa de los 80 o la proyección, a ritmo de electrónica, de una copia restaurada del filme mudo Las tres luces de Fritz Lang son algunos de los platos fuertes de la 18 edición del Festival de Cine Alemán, que arranca mañana en Madrid.

A lo largo de seis días, el certamen ofrecerá la oportunidad de ver títulos aún no estrenados en España como Yo y Kaminski, de Wolfgang Becker, el director de Goodbye Lenin, protagonizada de nuevo por Daniel Brühl; la comedia Ha vuelto, que fantasea con la resurrección de Hitler en el año 2014; o un documental sobre Fassbinder.

La película inaugural será Fukushima mon amour de Doris Dorrie, sobre una joven que, huyendo de su propio cataclismo sentimental, decide conocer de primera mano los devastadores efectos de la catástrofe de Fukushima.

El filme de Dorrie es de los pocos que ya tienen cerrados acuerdos de distribución en España, junto a Mi vida a los sesenta, de otra mujer directora, Sigrid Hoerner, una comedia romántica sobre una pareja que ha entrado en la sesentena. Ella quiere quedarse embarazada; él mantiene relaciones con su becaria de veintitantos.

Para el resto de títulos, el festival, cuya sede principal será el Cine Palafox de Madrid, es una ventana y un laboratorio al mismo tiempo, que permite testar la reacción del público. La iniciativa es de German Films, agencia de promoción internacional del cine alemán, y colaboran el Instituto Goethe y la embajada alemana.

Además del cine reciente, habrá un ciclo dedicado al Berlín contracultural de los años 80, a uno y otro lado del muro, que los organizadores resumen como "un explosivo cóctel de sexo, drogas, amor y punk".

Se proyectarán cuatro películas inéditas. B-Movie: Lujuria y música en Berlín Occidental 1979-1989 es un documental punk de 2015 en el que aparecen personajes estrafalarios y relevantes, desde Nick Cave a Nena o Tilda Swinton y Keith Haring.

Muerte a los hippies, que viva el punk, una autobiografía de Oskar Roehler, retrata el mismo escenario -la vida nocturna berlinesa de los 80- pero desde la ficción.

El ciclo se completa con Coming out (1989), el drama de un profesor para salir del armario en una RDA aún homófoba; y Esto no es California (2011), sobre un grupo de skaters en la RDA, que eran considerados un peligro público.

Otro de los grandes atractivos de la programación es la proyección de una copia restaurada de Las tres luces (1921) de Fritz Lang, una de sus películas menos conocidas, que reflexiona sobre los traumas de la guerra, acompañada de la música electrónica en directo de Raphael Marionneau.

La experiencia del cine mudo, organizada por el grupo Bertlesmann y la Fundación Murnau, se repite tras el éxito que tuvieron el año pasado con la proyección de la copia restaurada de El gabinete del doctor Caligary. También entonces fue Marionneau el encargado de poner la música.

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