El Festival de Cine cerró el pasado año con una deuda de 325.000 euros

  • La revisión contable previa a la auditoría detecta numerosas anomalías en la gestión de la anterior dirección del certamen. Los acreedores aportan facturas adicionales por 68.000 euros.

Vuelven los apuros económicos al Festival de Cine Iberoamericano. La organización de la 42 edición se enfrenta al agujero que dejó la anterior dirección, cifrado, a 31 de diciembre pasado, en 325.000 euros. Es la deuda determinada para ese momento por el auditor encargado de evaluar las cuentas del certamen correspondientes a la anterior etapa, dirigida por Pedro Castillo Arteta. Aunque queda pendiente computar los movimientos realizados durante 2016, hasta mediados de marzo, en el último tramo de su gestión, antes de que el nuevo equipo se hiciera cargo de la muestra.

Huelva Información ha tenido acceso al informe previo a la auditoría que se realiza actualmente. En él se recoge una revisión contable de 2015, se incorporan facturas no contabilizadas y se determina el alcance exacto de la deuda a final de año. Fue una petición expresa del Patronato de la Fundación del Festival al auditor. En total hay 121 cantidades pendientes de pago, por distintos conceptos, que suman 325.216,72 euros, casi tres cuartas partes del presupuesto de 2015 que se adjunta en el informe, cifrado en 434.500 euros, y en el que "ya se observan desvíos significativos". Es la fotografía al cierre del año natural, sin perjuicio de que se hayan podido liquidar desde entonces algunas de las facturas adeudadas entonces.

Destaca entre todas ellas, por ser el importe mayor, el reflejo como saldo negativo de un crédito con La Caixa, que a esa fecha era de 42.530,84 euros. Sin embargo, el auditor advierte en una anotación que "el hecho de que esté totalmente dispuesta a 31 de marzo de 2016 -es decir, con un saldo negativo de 100.000 euros- puede causar graves problemas de liquidez para la realización del festival del año 2016".

En el listado aparecen también con grandes sumas una agencia de viajes onubense, con un débito de 42.317,09 euros, y un proveedor de equipos de cine de la provincia de Sevilla, con facturas por 17.957,50 y 13.310,0 euros. Además están las deudas con los galardonados en la última edición con el Colón de Oro (20.000 euros) y los premios al mejor cortometraje y Rábida (ambos, 1.500 euros).

También es significativo que entre los acreedores figure la Agencia Tributaria, primero por retenciones practicadas, por importe de 10.358,24 euros, y por liquidación de IVA, 13.502,09 euros. A ésta se suma una partida vinculada a la Seguridad Social, con un total de 2.906,98 euros.

El auditor ha incorporado al conjunto 30 facturas aportadas por los acreedores que no habían sido contabilizadas, con un montante de 68.727,82 euros. Están en poder del Ayuntamiento y de la Fundación del Festival, y se advierte que en algunos casos podría ejecutarse una posible reclamación por impago.

En este punto, el auditor deja claro que no existe una justificación contable de estas 30 nuevas facturas ni documentos alusivos. "Entendemos que son reales por reclamación de los interesados y la existencia de otras facturas similares durante el ejercicio", apunta. Si bien añade que "en caso de que en la Fundación se hayan producido desviaciones de fondos, apropiaciones indebidas, etc., sería en estas partidas donde podrían encontrarse, aunque al no haber obtenido evidencia, no podemos opinar ni sobre la cuantía ni si en realidad ha podido existir".

El cotejo de las cantidades revela una correspondencia con prestaciones realizadas por las empresas, destaca también el informe, aunque "no hay contratos que justifiquen los importes y acuerdos con los acreedores, ya que el anterior gerente no los ha entregado".

En la exposición inicial del auditor, de hecho, se advierte que no ha sido posible mantener una reunión aclaratoria previa con el exdirector del festival, por lo que "no hemos tenido acceso a mucha de la documental requerida".

Otra de las observaciones realizadas, en este sentido, siempre para el ejercicio de 2015, es que no se ha podido comprobar el cumplimiento del pago de los patrocinios y colaboraciones por no contar físicamente con los contratos suscritos con la Fundación.

Para los ingresos y deudas de patronos y colaboradores se reconoce un "control exhaustivo" de los importes adeudados. No es así con los gastos, asegura el auditor tras la revisión contable, lo que dificulta a veces "aplicar ingresos y gastos a partidas del presupuesto". También se detectan errores, reitera, en la contabilización de facturas de proveedores y acreedores, omisiones contables y pagos realizados sin soporte documental, "lo que dificulta notablemente su control".

Entre las incidencias detectadas y las propuestas de ajustes y reclasificaciones contables detalladas, destaca la anotación relativa a una reclamación de la firma Film Broker Production sobre el patrocinio de la aseguradora Santa Lucía, "que parece ser que fue pagado pero no ingresado a la Fundación". Puede corresponder, señala el informe, al saldo existente en la cuenta "Media Project 2015".

La misma anomalía sobre los 24.200 euros del patrocinio de Santa Lucía en 2015, considerada "muy significativa" por el auditor, y comunicada por ello a la Fundación y los patronos por Film Broker Production, se recoge también entre las propuestas de corrección de asientos no justificados. "Aportamos su asiento contable", apunta el informe en este apartado, pero "no aparece su pago en el banco".

Otro asiento para el que no figuran facturas que justifiquen los pagos realizados, según el auditor, es el de 22 de octubre de 2015 que refleja dos partidas de 4.000 euros con el concepto "Mediabost-dirección", y otra como "Gastos Berlín", por 1.747,20 euros. "Aunque aparece la cuenta Mediabost -señala- recomendamos justificar el asiento e indicar a quiénes se realizan dichos pagos".

En otra observación posterior del informe vuelve a aparecer Mediabost, una de las empresas vinculadas al exresponsable del festival y de la que Pedro Castillo es director general en la actualidad, desde 2005, según su propio currículum. Esta vez es un asiento contable del 5 de octubre, con el concepto "Mediabost comisiones", por el abono de 8.008,39 euros realizado el 13 de noviembre, sin justificación documental. El pago está bien contabilizado, añade el auditor, al realizarse por la entidad bancaria, aunque "no se puede justificar la prestación de servicios que deviene de la factura".

El documento recopila también el detalle de la deuda existente, a 31 de diciembre de 2015, de las empresas Mediasei Project (dos partidas de 24.200 euros de 2014 y 2015), Mediabask (otros 24.200, de 2014) y Mediabost (50.000 euros, a través de un convenio de colaboración de 2015). En la primera, Pedro Castillo fue administrador único hasta julio de 2014, y en las otras dos ocupa ese cargo actualmente. Además, se suma una deuda de 25.000 euros de Gibraltar, se supone del Gobierno del Peñón por su patrocinio de 2015.

El informe firmado por el auditor el pasado 3 de mayo propone varias correcciones más de asientos contables por las anomalías detectadas. Serán incorporadas a la auditoría, con la que se sabrá la situación real del festival, y entonces habrá que activar un plan para hacer frente a la deuda.

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