"Dirigir una película sería la culminación de mis sueños" "Dirigir una película sería la culminación de mis sueños"

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El momento esperado ha llegado. Un director onubense, Manuel H. Martín, puede ganar un Goya con un documental centrado en la posguerra española. Es novedoso, por temática y por ejecución. Eso le ha valido la nominación, que podría abrir las puertas de una carrera que apunta alto. Porque ese cinéfilo criado en el Emperador quiere más.

-¿Cómo afronta su primera candidatura al Goya?

-Muy ilusionado. Es muy interesante estar en estos sitios porque creo que beneficia mucho, no sólo a tu propia carrera sino a la productora. Además es como una confirmación a tu trabajo. Empecé hace diez años con Olmo [Figueredo, su socio] en la productora con la ilusión de hacer cine. Y cada vez nos vamos acercando más. Quería dirigir y afortunadamente lo estoy haciendo. Me siento muy afortunado y agradecido por tener la oportunidad de dirigir y de elegir todos esos proyectos.

-¿Cómo surge el de 30 años de oscuridad?

-Queríamos seguir nuestra línea de abordar personajes andaluces importantes pero a la vez, en cierta forma, desconocidos. Además, en mi caso, también contar una historia que me sorprendiese tanto a mí como a los espectadores. Un ilustrador con el que trabajamos, Juanma Espinosa, me habló de un reportaje que había visto sobre Manuel Cortés y me pareció tan impresionante que una persona se llevara 30 años encerrado en su propia casa que al momento busqué documentación, me leí todo y se lo planteé al productor. A partir de ahí estudiamos cómo contarlo y pensamos en narrar gran parte del metraje como una novela gráfica porque, por un lado, no había testimonios gráficos porque se habían destruido las fotografías por miedo a las represalias, y por otro, una nieta siempre se refería a Cortés como un fantasma. Esa fantasmagoria fue lo que me animó a buscar una narrativa poética para la historia. Al final me decanté por la novela gráfica porque soy un gran amante del cómic y pensé que era una buena forma para acercarse al espectador.

-¿Cómo involucraron a Juan Diego y Ana Fernández?

-Queríamos que los personajes tuviesen rostro y, como no teníamos fotos de los reales, pensamos en actores conocidos para que conectaran mejor con el espectador. Queríamos dos actores andaluces que nos gustaran y cuando Juan Diego y Ana Fernández aceptaron, lo primero que sentimos fue gratitud. Se han implicado muchísimo y gracias a eso no tenemos una película animada sino una novela gráfica documental, con unas ilustraciones basadas en personajes reales que, con sus rostros y sus voces, hacen que el espectador se olvide de los dibujos y piense que son personas reales y que lo que ocurre es real. El trabajo con ellos consistió en sesiones de fotos en las que les pedíamos diferentes expresiones de sentimientos para ver cómo gesticulaban, tanto cuerpo como rostro. Era de gran complejidad porque no era una actuación normal ni se representaban escenas.

-El documental reivindica la figura desconocida de los topos.

-Como dice Jesús Torbado, de esta gente se han acordado pocos. Por un lado están los que murieron, y por otro, los exiliados y los maquis, a los que se ha asociado cierto heroísmo por su enfrentamiento al régimen. Pero no ocurrió con los que se escondieron. Y, al fin y al cabo, fueron héroes para sus familias y todo lo que hicieron por ellos fue muy importante. Tengo claro que cualquier premio hay que dedicárselo a estos hombres y sus familias.

-Es una historia que puede interesar mucho en el extranjero.

-Queremos que se vea fuera, que llegue a muchos sitios, cuantos más mejor. Espero que en el mundo anglosajón y en Europa funcione muy bien. Es mi esperanza. Porque la historia parte de una geografía local pero tiene un planteamiento universal, que es lo interesante.

-Da, incluso, para una película de Hollywood.

-Claro que da para un largometraje de ficción. Cuando me acerqué a esta historia me sorprendió que no se hubiese hecho ya una película. En algunas aparecen topos, como en Los girasoles ciegos, pero no hay ninguna que se centre en ellos. Nosotros no quisimos abandonar la realidad. Lo más sorprendente es que cuando le cuentas la historia a alguien, cree que es irreal, pura ficción. Apostamos por recordarle en todo momento al espectador que lo que está viendo es real. Es lo potente de la historia.

-¿Veremos editada una novela gráfica de 30 años de oscuridad?

- Me gustaría porque sería como volver a la semilla del proyecto y agradecer al mundo del cómic lo que nos ha aportado. El proyecto acaba de nacer y le queda todavía una trayectoria que espero sea larga. Todo lo que sea entrar en otro formato sería interesante.

-¿De dónde viene su afición?

-Lo mío no fue un tópico de esos de tener cámara de pequeño. Mi tío me llevaba a ver a Spielberg y Cameron, las pelis de Hollywood, que son las que llegan a Huelva. A mí me gustaba mucho, me entretenía. Y con 17 años me interesé más específicamente por el cine. Hice la Selectividad, saqué buena nota y me propuse irme a Sevilla para hacer Audiovisuales. Siempre tuve claro que quería hacerlo pero nunca supe si al final podría. Y ahora, en 2012, ya he hecho mi primer largo documental, que casi es una película. Estoy en el buen camino. Estoy muy ilusionado y muy sorprendido de que todo haya ido bastante bien.

-¿Siempre ha querido dirigir?

-Al principio no me lo planteé aunque tenía claro que me gustaba. También me atraía mucho el montaje. Empecé editando y creo que me ha servido de mucho. Ahora estoy más centrado en la realización.

-Su trabajo se desarrolla en una productora que fundó cuando aún estaba en la Universidad.

-Ahora justo va a hacer diez años que empezamos con La Claqueta, uno antes de acabar la carrera. Olmo, un compañero, y yo pensamos en hacer un corto, luego otras cosas y finalmente una empresa. Nos decían que era una locura. Entonces era complicado pero nos abrimos un hueco y empezamos a trabajar a clientes para seguir nuestro sueño. Teníamos claro que eso era para vivir; queríamos sacar tiempo y esfuerzo para hacer lo que nos gusta, que es la producción propia. Ahora, por ejemplo, estamos muy volcados en un proyecto, Art Poética, que esperamos se vea en televisión.

-Siempre habla en plural.

-Olmo y yo somos dos socios, un binomio, dos personas con distintos perfiles que apuntan a la misma dirección. Queremos que nuestros trabajos lleguen a la gente y que emocionen y se sientan como nosotros nos sentimos.

-Y parece que no les va mal, por los premios que ya tiene.

-Alguno tengo pero todavía estoy empezando. He tenido suerte con el corto El defensor, premiado en el Iberoamericano por el Instituto Andaluz de la Juventud y la RTVA. Y también hemos recibido un premio de Asecan por un programa de televisión, Cortocircuito, que hacemos para Giralda. Siempre es bueno que tus proyectos tengan interés y que recibas algún reconocimiento.

-¿Ha pensado ya en un largo?

-Estoy trabajando en uno también de La Claqueta pero, por prudencia, y viendo cómo está todo, prefiero no hablar mucho. Todavía está en fase de guión. Es un largo de ficción de género, y la idea es también dirigirlo. Pero está verde todavía. Es un proyecto a largo plazo.

-En su web se habla de Distrito Sur, de la que es guionista.

-Sí, es esa, una película de género negro, policiaca, un thriller. Estoy preparando el guión con otro compañero, Aleix Raya, jefe de producción en La Claqueta, que precisamente es también de Huelva. Pero estamos todavía con el guión, viendo por dónde puede ir la historia.

-¿Dirigir esta película sería cumplir su sueño?

-Desde luego, para mí, como director, sería la culminación de mis sueños. Pero a día de hoy soy bastante realista por la situación que tenemos. Ahora mismo la Cultura está en una situación muy complicada porque tenemos una crisis muy compleja y quizá las políticas del nuevo Gobierno no estén muy en la línea de apoyo directo a la Cultura, y más aún a proyectos pequeños. Con la Ley del Mecenazgo va a ser muy complicado que pequeñas películas salgan adelante. Hay una gran cantidad de gente nueva con mucho talento y ganas de hacer cosas de calidad en Andalucía. Sería una pena no seguir apoyando esto. Pero ojalá nosotros podamos salir de la crisis con un proyecto como Distrito Sur.

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