'Días de vino y rosas' cuelga el cartel de "no hay billetes" en el Gran Teatro

  • Ni una sola entrada queda disponible para ver esta noche y mañana a Carmelo Gómez y Silvia Abascal en una de las funciones teatrales más exitosas del panorama nacional

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La adaptación de David Serrano del texto Días de vino y rosas de J.P. Miller's llega esta noche al Gran Teatro de la capital bajo la dirección de Tamzin Townsend con un éxito rotundo de taquilla. El cartel de "no hay billetes" para las dos funciones (las de hoy y mañana) que los protagonistas, los actores españoles Carmelo Gómez y Silvia Abascal, cuelga orgulloso desde ayer de la ventanilla de Vázquez López.

El concejal de Cultura en el Ayuntamiento de Huelva, Manuel Remesal, mostró ayer su satisfacción por "haber acertado con la elección de un montaje teatral que ha despertado una gran expectación entre el público onubense y que estoy seguro de que no le defraudará".

Los espectadores tendrán acceso a una obra sencilla, de lenguaje directo, "comprometido y cercano al público" que Blake Edwards llevara a la gran pantalla en 1962 con Jack Lemon y Lee Remick como cabezas de cartel.

Días de vino y rosas está considerada por muchos como la mejor película jamás realizada sobre el alcoholismo. Además, según las palabras del creador de la adaptación teatral, David Serrano, "es una de las mejores películas de amor de la historia del cine". Es un amor trágico, el de dos seres completamente infelices, Sandra y Luis, que aunque sólo sea por un suspiro temporal, hallan juntos la felicidad que siempre desearon. La caída en el alcoholismo de los dos personajes les aleja, quizá para siempre, de sus sueños. Pero sobre todo, les termina alejando al uno de la otra, y viceversa.

A la directora del montaje teatral -que está girando por toda España y ahora recala en la capital onubense-, Tamzin Townsend, la historia le sedujo también a través del cine. "Siempre me ha fascinado esta historia tan hermosa, intensa y destructiva", que habla de lo que pasa cuando dos personas que se quieren con locura tienen una gran debilidad insuperable, el alcohol, en este caso. Días de vino y rosas es una obra maestra que habla del amor, pero también del dolor irreparable de la pérdida.

La obra de teatro parte del encuentro de Sandra y Luis en un aeropuerto. Un hallazgo que será el comienzo de una intensa vida juntos, plena de felicidad. Luego, después de saborear las mieles del amor y un trago de alcohol, todo se destruye, se vuelve caótico y se precipita al vacío.

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