Cine francés y alemán, en Latitudes 21

Como una pródiga extensión de las excelentes virtudes que a diario presenta en Huelva la múltiple y esplendida serie de exposiciones fotográficas en diferentes escenarios culturales de la ciudad, esta organización, dirigida de forma experta por José Luis Ruiz, ofrece a los buenos aficionados al cine y a los onubenses en general dos ciclos cinematográficos con un repertorio de películas francesas y alemanas de vigencia actual ya que estas primicias en la casi absoluta mayoría de los casos forman parte del cine de estas nacionalidades en el nuevo milenio y prácticamente con realizadores surgidos en los últimos años como una renovación, bastante significativa en muchos casos de la cinematografía de estos dos países. Buenas primicias en suma para los desamparados cinéfilos onubenses, que, como comentábamos hace unos días en esta sección, se ven extraordinaria y desgraciadamente limitados con la atonía de estrenos que sufren las salas de la capital y la provincia, sometidas a la comercialidad y, por lo general, a la vulgaridad de las películas que se les presentan.

Empecemos por el ciclo dedicado al cine francés donde tenemos unos títulos notablemente sugerentes: Je crois que je l´aime (2007), de Pierre Jolivet, que se estrena mañana día 1 en el Museo Provincial, lugar donde el día 9, se proyectará Douches froides (2005), de Anthony Cordier. El marco de estos estrenos cambiará con Flanders (2006), de Bruno Dummont - "la mirada hobbesiana del cine francés", al decir de los críticos galos, que, desde su debut en el largometraje con La vie de Jésus (1996), ha sabido labrarse una prestigiosa carrera en la cinematografía vecina. Esta película se estrena en el Gran Teatro - que recuperamos para el cine tras una temporada sin él - el martes día 2, a las 9 de la noche. El martes siguiente, día 9, el estreno será Clean (2004), de Olivier Assayas, de quien se dice es uno de los exponentes de la cinematografía más sólida de sus país.

El martes, 16 de marzo, la primicia se llama Le premier venú (2008), de Jacques Doillon, más veterano, escenógrafo y experto en efectos especiales, director que es todo un epígono de la diversidad de géneros en la producción cinematográfica francesa. Nos demuestra como un realizador así es capaz de proponernos una nueva experiencia en un espacio prácticamente inédito en su filmografía. Finaliza el ciclo el martes 23 con Les destinées sentimentales (2000), con la que vuelve Olivier Assayas, que fue crítico de Cahiers de Cinema y hoy es considerado como el Balzac de la cinematografía gala en una especie de expresión fílmica de la actual comedia humana.

El ciclo de cine alemán tiene un título muy sugerente y significativo: La reunificación alemana y el Muro. Es la muestra de una cinematografía innovadora que, lejos de las influencias de una generación tan decisiva y acreditada en el cine germano como la que definió el llamado 'espíritu de Oberhausen', a cuyo eco se acogieron realizadores tan notables como Volker Schlöndorff, Johannes Schaaf, Alexander Kluge, Peter Schamoni, incluso Peter Fleischman y tuviera ciertas repercusiones en la obra prolífica de Rainer Werner Fassbinder, plantea perspectivas absolutamente renovadoras. Buena muestra de ello es Berlin is in Germany (2001), en la que Hannes Stohr, se sirve de una evidencia real para instrumentar ese espíritu rompedor. Se estrena el día 15 de marzo en el Museo Provincial a las 7 de la tarde.

Al día siguiente, en el mismo, lugar y hora, una revisión siempre oportuna: La vida de los otros (2006), de Florian Henckel von Donnersmarck, una de las mejores películas que hemos visto en los últimos tiempos, ampliamente galardonada. El día 24 se estrenará Sonnenallee (1999), de Leander Hanbmann; el día 18 de marzo se presenta la primera parte de Deutschlandspiel (2000), de Christoph Blumemberg, historias e intrigas en torno a la caída del muro, y la segunda parte se proyectará al día siguiente, día 19. Esta muestra cinematográfica en el Museo Provincial concluirá con la película, de Fraude Sanding Tras la caída (1999). Como se ve una antología de títulos que han supuesto en el cine europeo de los últimos años un notable signo de calidad e interés. Como se suele decir en estos casos: consulten programas.

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