Las municipales de hoy se convierten en la primera prueba seria para Sarkozy

  • La izquierda francesa pretende que los comicios supongan un toque de atención al Gobierno conservador · El 43% de los electores consideran que los resultados no afectarán al presidente

Cerca de 44 millones de electores están convocados hoy a las urnas en Francia para la primera vuelta de unos comicios municipales que los sondeos anuncian como desfavorables para la mayoría de derecha, apenas diez meses después de la elección de Nicolas Sarkozy a la Presidencia de la República.

En momentos en que la popularidad del jefe del Estado sigue en baja, tras comenzar a hundirse en enero, la oposición, con el Partido Socialista a la cabeza, ha llamado al electorado a lanzarle "una advertencia" al Gobierno.

Los socialistas tienen la esperanza de que el voto sea un símbolo de sanción a Sarkozy y le procure una victoria que le permita recuperarse de su derrota en las elecciones presidenciales de mayo de 2007, aun cuando sus querellas internas no han sido resueltas.

La derecha, por el contrario, acusa a la oposición de soñar ilusamente con una "tercera vuelta" de los últimos comicios y defiende el carácter exclusivamente local de la cita de hoy.

Nicolas Sarkozy, que se mantuvo en un segundo plano durante la campaña, y su primer ministro, François Fillon, han advertido que cualesquiera que sean los resultados no cambiarán su política, rechazando así las especulaciones sobre una importante remodelación ministerial tras las elecciones.

Uno de cada dos franceses estima no obstante que si la derecha "pierde varias grandes ciudades" en estas elecciones, se tratará de una "derrota personal" para el presidente Sarkozy, según un sondeo difundido el sábado.

En esa encuesta BVA-Orange-L'Express, el 43 por ciento de las personas interrogadas juzgan por el contrario que un eventual resultado desfavorable para la derecha "no influirá realmente a Nicolas Sarkozy".

Cada campo se ha fijado unos objetivos: el jefe del Partido Socialista, François Hollande, quiere reconquistar 30 de las 40 ciudades perdidas en 2001 con el fin de tener "un poco más de ciudades" de más de 20.000 habitantes dirigidas por la izquierda (223 de derecha contra 178 de izquierda actualmente).

El secretario de la Unión por un Movimiento Popular (UMP-derecha), el partido de Sarkozy, Patrick Devedjian, espera "ganar una quincena de grandes ciudades de más de 30.000 habitantes" en estas municipales y conservar "Marsella y Toulouse". La derecha dirige actualmente un poco más de la mitad de las cerca de 350 ciudades de más de 30.000 habitantes y capitales de departamentos.

Según los últimos sondeos, la izquierda conservaría sin demasiadas dificultades París, Lyon, Lille, Nantes o Montpellier, y podría reconquistar ciudades emblemáticas como Estrasburgo o Toulouse, y ganar Caen, Rouen, Tarbes y Blois. En ciudades importantes como Marsella la elección se vaticina sumamente reñida, con el socialista Jean-Noel Guérini pisándole los talones al vicepresidente de la UMP, Jean-Claude Gaudin.

En Burdeos el ex primer ministro de derecha y alcalde saliente Alain Juppé espera conservar sin problemas las riendas del ayuntamiento.

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