La izquierda gana las municipales y da un duro golpe a Sarkozy

  • Los socialistas se hacen con Toulouse y Estrasburgo y la derecha conservaría Marsella · La oposición pide al presidente que "corrija" su política a la luz de los resultados

La oposición de izquierdas se perfilaba ayer como ganadora de la ronda final de las elecciones municipales francesas, según las proyecciones de los institutos de sondeos al cierre de las urnas y las estimaciones de voto.

Todas las miradas apuntaban a las grandes ciudades del país, que tradicionalmente estaban en manos de la derecha pero que, según las informaciones al cierre de esta edición, serán regentadas por los socialistas en un cambio de rumbo que podría traer problemas al ejecutivo de Sarkozy.

La izquierda se hace con el control de Estrasburgo y de la cuarta ciudad del país, Toulouse, pero no habría logrado desbancar a la derecha en Marsella, según las primeras estimaciones de voto.

Según la valoración del instituto CSA divulgadas tras el cierre de los últimos colegios electorales, las listas de izquierdas habrían cosechado el 49,5 % de los votos, frente al 47,5% para las de la derecha, y el 3% restante para otras formaciones.

Las firmas demoscópicas TNS Sofres e Ipsos proyectan el paso o el mantenimiento a la izquierda de ciudades como Reims, Amiens, Caen, Metz, Angers y Périgueux, donde el ministro de Educación, Xavier Darcos, habría sido derrotado por poco margen.

El líder centrista, François Bayrou, fracasó en su intento de convertirse en alcalde de Pau y ve más difícil su futuro político, que pasa por consolidar el partido MoDem y aspirar a las elecciones presidenciales de 2012. "Mi pensamiento es de lamento. No lo hemos conseguido", dijo Bayrou, a quien una victoria en Pau hubiera podido catapultar su imagen como tercera vía entre conservadores y socialistas y medir su capacidad de gestión con vistas a las presidenciales de dentro de cuatro años.

La abstención en estos comicios se situó entre un 34,5 y un 35 por ciento, según las encuestas, lo que de confirmarse sentaría un récord para este tipo de comicios y mostraría que no calaron los llamamientos de los dos principales bandos a los abstencionistas de la primera ronda del pasado día 9 para que ayer acudieran masivamente a las urnas.

El Partido Socialista (PS), que logró un claro avance en la pasada ronda y se había fijado como objetivo recuperar 30 de las 41 ciudades de más de 20.000 habitantes perdidas en las últimas elecciones municipales de 2001, había llamado al electorado a "amplificar el voto de castigo" a Sarkozy y su Gobierno.

Para ello, los socialistas apostaban por el descontento de los franceses ante la bajada de su poder adquisitivo y su desacuerdo con el estilo de vida de Sarkozy, poco acorde con la visión que los ciudadanos atribuyen a la función presidencial, diez meses después de su llegada al Elíseo.

El líder del PS, François Hollande, aseguró ayer en la cadena de televisión TF1 que la izquierda es "mayoritaria en votos" y en el "número de ciudades y departamentos", y pidió a Sarkozy un cambio de política.

Sarkozy hizo saber que mantendrá el rumbo de las reformas, aunque prometió tener en cuenta el resultado de los comicios locales. Eso se traducirá, según su entorno, en leves ajustes, sobre todo en cambios en su equipo de comunicación y en su propia imagen.

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