La detención de varios ex oficiales del Ejército acentúa la división en Turquía

  • La Policía acusa a un grupo de generales y personalidades de orientación secular de preparar un golpe de Estado

La opinión pública en Turquía está dividida tras la detención de un grupo de generales retirados, periodistas y otras personalidades de orientación secular, acusados de preparar un golpe de Estado en el país euroasiático.

El operativo policial comenzó el pasado martes con el arresto de varios ex oficiales del Ejército acusados de establecer una organización secreta paraestatal con la intención de ejecutar un golpe de Estado.

Algunos de los detenidos son bien conocidos ya que pertenecen al sector duro del kemalismo (ideología basada en el pensamiento laico del fundador de la República de Turquía, Mustafá Kemal Atatürk), que han adoptado una línea ultranacionalista en los últimos años "contra el peligro de un régimen islamista". Sin embargo, una parte de la sociedad turca ve estas detenciones como un paso más en la democratización del país, mientras que otra lo considera un ataque a los principios seculares de la República.

En cinco ciudades turcas se puso en marcha una operación simultánea que acabó con la detención de 23 personas, entre las que se encuentran generales retirados, periodistas, académicos y hombres de negocio.

La acción policial coincidió el pasado martes con el discurso del fiscal general de Turquía, Abdurrahman Yalcinkaya, en el que reiteró sus acusaciones contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el Gobierno, por sus supuestas actividades contra el Estado secular, y pidió su ilegalización.

En el operativo participaron alrededor de 6.000 policías divididos en 40 grupos de entre 120 y 150 agentes y tuvo un gran impacto en la opinión pública.

Tres generales, un coronel y un almirante retirados, dos periodistas, un médico y el presidente de la Cámara de Comercio de Ankara se encontraban entre los detenidos e interrogados. "Finalmente se han cogido a un par de peces gordos", tituló ayer en su portada el diario Radical, que pidió que las detenciones continuasen y se fuese hasta el final en el asunto.

Por contra, el diario Cumhuriyet titulaba La gran amenaza y definió la operación como una amenaza a los sectores seculares que se oponen al AKP.

Dando un paso más, un columnista del diario Sabah se refiere a esta situación como una "guerra civil" en la que coexisten pequeñas batallas internas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios