Tensa calma en el norte de Kosovo después de los violentos enfrentamientos

  • En los incidentes falleció un policía ucraniano y resultaron heridas más de 150 personas, 63 de ellas efectivos de la ONU

Una tensa calma reinaba ayer en Mitrovica, la ciudad étnicamente dividida del norte de Kosovo, tras una jornada de violentos enfrentamientos entre serbios y fuerzas internacionales que provocaron la muerte de un Policía ucraniano y dejaron más de 150 heridos.

Un total de 63 miembros de la Policía de la ONU en Kosovo (Unmik) y unos 80 serbios resultaron heridos en una operación de la Policía para desalojar a un grupo de manifestantes que ocupaban desde el pasado viernes dos tribunales de la ONU en Mitrovica; los ocupantes reclamaban que la tutela de esas instituciones pasara a manos de Belgrado.

Este episodio de violencia, el más grave desde la proclamación de la independencia de Kosovo el pasado 17 de febrero, provocó la retirada de la Policía de la ONU del norte de Mitrovica, mayoritariamente serbio, opuesto a la comunidad de etnia albanesa residente en el sur de la ciudad. La fuerza de la OTAN en Kosovo (KFOR) decidió en cambio permanecer sobre el terreno.

Desde la independencia, la tensión se ha agudizado en el norte de Kosovo, un enclave serbio en la nueva república mayoritariamente albanesa.

La comunidad serbia cuenta con el respaldo de Belgrado, que sigue considerando a Kosovo como una provincia.

En las calles de Mitrovica, los serbios negaban la responsabilidad de su comunidad en los ataques contra la ONU, la OTAN y las autoridades kosovares.

"Se trata de un montaje orquestado por los albaneses y que ha sido aceptado por la ONU y la KFOR", afirmó Dragoljub Djuric, de 35 años.

"La violencia ha sido provocada por la proclamación de independencia de Kosovo y por el arresto de empleados (serbios) inocentes del tribunal. Esto no acabará aquí", declaró Darko Kumpirovic, de 27 años.

El primer ministro de Kosovo, Hashim Thaci, acusó el lunes a Serbia de incitar la violencia.

En Belgrado, el presidente, Boris Tadic, y el primer ministro del Gobierno saliente, Vojislav Kostunica, ambos opuestos a la independencia de Kosovo, pidieron a las autoridades internacionales que no utilicen la fuerza contra los serbios.

La violencia en Mitrovica ha suscitado la preocupación de los occidentales y tensado de nuevo sus relaciones con Rusia, que apoya la férrea oposición serbia a la independencia.

La Comisión Europea se declaró "muy inquieta" ante estos acontecimientos y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, deploró los ataques e instó a la calma.

Rusia por su parte reprocha a la OTAN haber recurrido a una "fuerza desproporcionada".

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