Putin cierra la campaña electoral como favorito para ganar en la primera vuelta

  • La oposición cree que las encuestas no reflejan la realidad y no descarta una segunda ronda · El líder ruso niega que se vayan a reprimir violentamente las manifestaciones anunciadas en caso de supuesto fraude

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, partía a pocas horas para el cierre de la campaña electoral como el gran favorito a la victoria en la primera vuelta de las presidenciales de mañana.

"En las elecciones presidenciales del 4 de marzo ustedes decidirán en qué manos poner el destino de Rusia, el futuro de nuestros hijos. Ustedes tienen la palabra", afirmó ayer Putin en televisión.

El candidato oficialista, que ya ejerció el cargo de presidente entre 2000 y 2008, se mostró convencido de que cuenta con el respaldo de la mayoría de los rusos, pese a que el país ha sido escenario de la mayor ola de protestas antigubernamentales desde la caída de la Unión Soviética.

"Sí, tengo un menor número de partidarios allí (en las grandes ciudades), pero sigo contando con el apoyo de la mayoría", dijo en declaraciones a la prensa extranjera Putin, que en caso de victoria permanecería en el poder hasta 2018 y podrá repetir mandato durante otros seis años.

Según los últimos sondeos, Putin ganará los comicios en la primera vuelta con el 66% de los votos, según el Centro Levada, o con el 58,7, de acuerdo a la Fundación de Opinión Pública. Mientras, el líder comunista, Guennadi Ziuganov, figura en segunda posición con entre el 15 y el 20% de intención de voto. No llegarían al 10% los otros tres candidatos: el ultranacionalista Vladimir Yirinovski, el multimillonario Mijail Projorov y el socialdemócrata Sergei Mironov.

Pese a todo, los candidatos opositores creen que las encuestas no reflejan la realidad y no descartan la posibilidad de una segunda vuelta, para lo que Putin debería quedarse mañana por debajo del 50% de votos del total de participantes en los comicios, algo improbable, según los analistas.

Putin no dudó en calificar de "buena experiencia" para Rusia sus 12 años en el poder y defendió su derecho a optar a la Presidencia, ya que la Constitución limita el número de mandatos a dos consecutivos, pero permite repetir tras un paréntesis. "Todo lo que hicimos, lo hicimos juntos. Los resultados positivos son evidentes. Existen logros de los que podemos sentirnos orgullosos", destacó.

Aunque, aseguró que aún no ha decidido si, en caso de victoria, se presentará a la reelección en 2018, con lo que podría perpetuarse en el poder durante los mismos 25 años que el propio dictador soviético, Iosif Stalin.

Por otra parte, negó que las autoridades tengan intención de reprimir violentamente tras las elecciones las manifestaciones de la oposición, que han amenazado con protestas indefinidas en caso de que se repita el fraude oficialista de las parlamentarias de diciembre.

"¿Por qué debería hacerlo? No sé de dónde vienen estos temores. No planeamos nada. Al contrario, el presidente, Dimitri Medvedev, ha remitido un paquete de leyes para liberalizar nuestro sistema político", dijo.

Esta semana el líder ruso acusó a la oposición no parlamentaria de preparar un falso fraude oficialista para deslegitimar los comicios. "Ellos mismos harán el pucherazo, lo controlarán y lo denunciarán", dijo Putin, insistiendo en que "la minoría no tiene derecho a imponer su punto de vista a la mayoría".

Precisamente, el presidente de la Comisión Electoral Central, Vladimir Churov, denunció la aparición en internet de vídeos sobre falsificaciones electorales antes de que arranque la votación, aunque blogueros independientes los atribuyeron a un movimiento juvenil pro Kremlin.

La Policía rusa adelantó que reforzará las medidas de seguridad en todo el país y que reprimirá con todo el peso de la ley cualquier manifestación opositora no autorizada tras las presidenciales.

Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, advirtió que no permitirá la repetición de la Revolución Naranja de 2004 en Ucrania, en la que los opositores acamparon en el céntrica plaza de la Independencia de Kiev para denunciar fraude hasta que lograron que se repitieran las presidenciales.

Unos 110 millones de electores están llamados a las urnas en una votación que arranca esta noche en la península de Kamchatka, en el extremo oriente, y concluirá en el enclave báltico de Kaliningrado a las 18:00 de mañana.

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