El Papa pide en nombre de Dios que acabe el odio en Oriente Próximo

  • Benedicto XVI aboga por la negociación y el abandono de la senda de la venganza

El papa Benedicto XVI hizo ayer un llamamiento, "en nombre de Dios", a las autoridades israelíes y palestinas para que "sigan construyendo, mediante la negociación", un futuro pacífico y justo para sus pueblos, y les pidió que "abandonen los caminos tortuosos del odio y la venganza".

El Pontífice hizo el llamamiento ante varios miles de fieles que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano al rezo del Ángelus.

"En los pasados días, la violencia y el horror han ensangrentado nuevamente Tierra Santa (el atentado de Jerusalén), alimentando una espiral de destrucción y de muerte que parece no tener fin", afirmó el Papa, que invitó a los fieles a pedir a Dios "el don de la paz para esa región".

Tras confiar a Dios "tantas víctimas inocentes", expresó su solidaridad con sus familias y los heridos.

Benedicto XVI "animó" a las autoridades israelíes y palestinas a que continúen trabajando, "mediante la negociación", para lograr un futuro pacífico y justo para los dos pueblos.

"A todos pido, en nombre de Dios, abandonar los caminos tortuosos del odio y la venganza, y recorrer responsablemente caminos de diálogo y de confianza", dijo el Pontífice en su llamamiento.

Ésta no es la primera vez que Benedicto XVI hace un llamamiento a las autoridades israelíes y palestinas, a las que en otros momentos pidió "responsabilidad", y les insistió en que retomen el camino del diálogo y neutralicen a los violentos.

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