Miles de afganos cierran en Kabul la campaña del miedo

  • Masiva participación en el último mitin de Abdulá Abdulá, el principal rival del Hamid Karzai en las presidenciales que se celebrarán el próximo jueves

44%

Miles de afganos marcharon ayer hasta el estadio de Kabul para dar su apoyo al principal candidato opositor, Abdulá Abdulá, en el último día de la campaña para las elecciones presidenciales de Afganistán, en el que los talibanes reiteraron su llamada al boicot.

Las elecciones, en las que parte como favorito el actual presidente, Hamid Karzai, tendrán lugar el jueves en un clima de completa incertidumbre por las amenazas de los insurgentes talibanes.

Pese a la amenaza integrista, miles de personas con gorras y banderas celestes acudieron al estadio de la ciudad para arropar a Abdulá, un odontólogo y ex ministro de Exteriores al que las encuestas sitúan como principal rival de Karzai.

El propio candidato llegó hasta el estrado entre empellones y arrastrado por una horda de seguidores que su guardia privada -un grupo de tayikos armados con fusiles kalashnikov- apenas pudo contener, hasta el punto de que varias personas sufrieron contusiones.

En el estadio, los seguidores de Abdulá proferían gritos de apoyo para su candidato, un antiguo lugarteniente de Ahmed Shah Masud -el líder de la Alianza del Norte asesinado por integristas en 2001-, cuyas fotografías dominaban el estadio.

"Todo el mundo en Afganistán quiere un cambio y estamos seguros de que ganaremos", dijo a Efe un portavoz de la campaña, mientras un helicóptero blanco arrojaba panfletos sobre el estadio para delicia de los asistentes, con un mensaje a favor del cambio.

La última encuesta conocida, publicada por el instituto estadounidense IRI, otorga a Abdulá un 26% de los votos, por detrás del 44% adjudicado a Karzai, resultado que llevaría a los dos candidatos a una segunda vuelta.

"Ayudaré a la juventud, todos debéis apoyarme para el desarrollo nacional de Afganistán. Ayudadme a ganar y yo os ayudaré", se desgañitaba el candidato ante los micrófonos mientras la multitud coreaba su nombre y llamaba "inútil" a Karzai.

Según los expertos, el voto de Abdulá, de padre pastún y madre tayika, procederá sobre todo de los miembros de esta última etnia, la segunda del país y masiva ayer en el estadio de Kabul, el lugar que usaban los talibanes para ajusticiar a los reos.

Las elecciones presidenciales están marcadas precisamente por la amenaza de boicot de los talibanes y sus intentos por desbaratar el proceso con acciones, como el atentado del sábado ante el cuartel general de la ISAF en Afganistán, que causó siete muertos.

Aunque el Gobierno ha prometido movilizar todos sus recursos para proteger los comicios, el ministro afgano de Interior, Mohamed Hanif Atmar, reconoció a Efe que sus fuerzas no serán capaces de garantizar la seguridad al cien por cien.

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