El Gobierno iraquí impone el toque de queda en Bagdad

  • El secuestro de un alto mandatario para la seguridad en Iraq y la explosión intencionada de un tramo de oleoducto ponen a la capital en alerta

Las autoridades iraquíes anunciaron anoche la imposición del toque de queda en Bagdad hasta el domingo debido al deterioro de la situación en el país.

La decisión fue tomada por la dirección del plan de seguridad "aplicamos la ley", impuesto en Bagdad desde febrero del año pasado, tal como anunció la televisión estatal Al Iraqiya.

Esta medida está motivada por los violentos acontecimientos de ayer, cuando un grupo de hombres armados, supuestamente milicianos chiíes, volaron ayer un tramo del oleoducto situado al oeste de la ciudad de Basora, informaron testigos presenciales.

Según estas fuentes, "un incendio comenzó en el lugar, y los bomberos llegaron rápidamente para controlar el fuego", dijo un testigo que vive a apenas 200 metros del oleoducto.

Este ataque es el primero contra una instalación petrolera desde que hace tres días estallaron intensos enfrentamientos entre la milicia chií Ejército del Mahdi, leal al clérigo Muqtada al Sadr, en Basora, que después se extendieron a otras zonas de Iraq.

Un portavoz del Ejército de AlMahdi, Hariz Azari, dijo que la milicia sopesaba atacar los pozos petrolíferos si el Gobierno no detenía la campaña contra su grupo.

La mayoría de los yacimientos petrolíferos de Iraq están ubicados en la provincia de Basora, desde donde se canaliza más del 90 por ciento de las exportaciones de crudo del país árabe, por lo que este acto puede afectar al abastecimiento de petróleo.

Además, un grupo de hombres armados secuestraron ayer a Tahsin al Shaijali, el portavoz civil del plan de seguridad iraquí conocido como "aplicamos la ley", según fuentes de la policía.

Las fuentes relataron que ayer al mediodía varias decenas de hombres armados rodearon la casa de al Shaijali, irrumpieron en el edificio en medio de un intenso tiroteo y se llevaron al portavoz del plan de seguridad después de desarmar a sus guardaespaldas.

En los intensos enfrentamientos, al menos 105 personas murieron desde el martes en varias ciudades de Iraq, según un balance elaborado a partir de cifras de los servicios de seguridad: Al menos 23 en Basora, donde los combates proseguían ayer, en Kut la Policía contabilizó 44 víctimas mortales y en Bagdad se estiman 30 fallecidos .

En este sentido, miles de chiíes se manifestaron ayer en Ciudad Sadr para protestar contra la campaña anti-sadrista.Bagdad es estos días aún más insegura, ya que la fuertemente custodiada "zona verde", que alberga en pleno centro de Bagdad las sedes gubernamentales y embajadas occidentales, sufrió ayer el cuarto ataque con morteros en tres días, según informaron fuentes policiales.

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