Fuerzas de la Unión Africana ocupan la isla separatista de las Comores

  • Unos 1.500 soldados invaden la isla de Anjouan para derrocar al mandatario de la isla que fue elegido presidente en 2007 en unos comicios considerados ilegales

Explosiones al amanecer y tropas de desembarco ocupando playas repletas de palmeras: lejos del interés mundial, la Unión Africana (UA) y el Gobierno de las islas enviaron ayer alrededor de 1.500 soldados a las islas Comores, concretamente a una de las tres que componen el estado insular Unión de las Comores, situada en el Océano Índico.

Desde el mar, atacaron la isla de Anjouan, de sólo 424 kilómetros cuadrados. El objetivo era derrocar al mandatario de la isla, el coronel Mohammed Bacar, que en 2007 fue elegido presidente en unos comicios considerados ilegales por el Gobierno central y que en la práctica separó la isla del resto de las Comores.

Para la Unión Africana, se trata sobre todo del principio de reconocer las fronteras coloniales; es decir, de la unidad territorial de las Comores. Con la invasión de un Estado miembro, creó sin embargo al mismo tiempo un precedente: tras el lamentable fracaso de varias mediaciones y una intervención militar del Gobierno comorense del presidente Ahmed Abdallah Sambi hace un año, y después de que el embargo impuesto por la UA no surtiera efecto alguno, los africanos apostaron finalmente por la fuerza.

Sin embargo, Suráfrica tuvo sus reparos: allí no se entiende por qué se acudió a las armas cuando aún no se habían agotado todas las vías diplomáticas. "No hay violencia, no hay que lamentar muertes humanas, no hay tensiones sociales. En cierta forma, es desacostumbrado actuar allí militarmente", dijo días antes el ministro de Exteriores sudafricano, Nkosazana Dlamini-Zuma.

Los críticos ya expresaron sus objeciones y se preguntan por qué la UA se mostró tan moderada en Sudán y ahora emplea la fuerza en un pequeño Estado insular del Océano Índico.

El conflicto se basa finalmente en la cuestión de si primero deben celebrarse las nuevas elecciones que desea el Gobierno central o si antes tendrán lugar las conversaciones con el mismo, opción defendida por el coronel Bacar.

Sin embargo, el Gobierno central quiere una solución a toda costa. Con orgullo, el portavoz del Gobierno, Abdurahim Said Bacar, anunció que la victoria de la batalla será con toda seguridad para sus 400 soldados y el resto de militares en apoyo de la UA.

Pero la excesiva superioridad de las tropas invasoras no convence a todos: en una maniobra anterior, las tropas apenas demostraron estar preparadas para la guerra marítima. En el desembarco, algunos soldados incluso perdieron sus armas en el agua.

El Gobierno federal de las Comores afirmó ayer que sus tropas controlan la isla de Anjouan tras el asalto. "La isla de Anjouan está bajo total control del Ejército", dijo el mayor Ahmed Sid a la prensa en la isla vecina de Moheli.

Según el portavoz militar, las tropas gubernamentales y sus aliados no sufrieron ninguna baja en los enfrentamientos con los efectivos leales al líder rebelde, Mohamed Bacar, que está en paradero desconocido.

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