El Ejército yemení lanza una ofensiva contra los rebeldes chiíes en el norte del país

  • Acusan a la guerrilla de haber secuestrado a 15 cooperantes locales en un campo de refugiados

Al menos 16 insurgentes chiíes y cinco soldados del Ejército de Yemen murieron ayer en los sangrientos combates que se libran en el norte del país, informaron fuentes oficiales y líderes tribales.

Decenas de seguidores del líder rebelde Abdul Malik al Huthi se enfrentaron con tropas del Gobierno en un distrito de la provincia de Amran, explicó un líder tribal a la agencia dpa. Amran limita con la provincia de Saada, donde el Ejército lanzó esta semana una ofensiva contra la insurgencia. Funcionarios locales confirmaron las bajas y añadieron que los militares detuvieron a varios militantes rebeldes.

Entretanto, el gobernador de Saada, Hassan Mannaa, acusó a los rebeldes de haber secuestrado a 15 cooperantes de un campamento de refugiados. Los insurgentes entraron en la noche del jueves en el campo, en el distrito de Al Anad, y se llevaron a punta de pistola a 15 médicos, enfermeras y cooperantes locales, precisó a la televisión estatal. En el campamento viven 7.000 desplazados por los enfrentamientos.

Desde que el Ejército lanzó a principios de semana una ofensiva contra feudos del grupo Huthi en la zona, unas 17.000 familias en diez de los 15 distritos provinciales se han visto forzadas a abandonar sus hogares, según el Gobierno.

La insurgencia chií en la zona fronteriza con Arabia Saudí lucha desde 2004 contra el gobierno de Yemen, un país de mayoría suní.

Su líder, Abdul Malik al Huthi, sucedió en septiembre de ese año a su hermano Hussein al Huthi, abatido por el Ejército. En el conflicto han muerto hasta ahora cientos de soldados gubernamentales y rebeldes chiíes.

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