Comienza en La Haya el juicio al ex general croata Ante Gotovina

  • La Fiscalía del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia resalta la crueldad de los crímenes cometidos contra la población serbia de Croacia

La Fiscalía del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) resaltó ayer, al abrir el juicio contra el ex general Ante Gotovina y otros dos ex comandantes croatas, la crueldad de los crímenes cometidos contra la población serbia en Croacia.

Según el acta de acusación, los tres son responsables de la muerte de 150 civiles serbios y de la desaparición de varios cientos más. El TPIY les acusa además de persecución contra la población serbia, de la destrucción y el saqueo de sus bienes, así como de la deportación de entre 150.000 y 200.000 habitantes de esa etnia.

Durante sus alegatos iniciales, el fiscal Stefan Waespi, que ayer representó a la acusación junto con Alan Tieger, describió varios asedios de ciudades durante la ofensiva croata, la Operación Tormenta, que en 1995 protagonizaron las fuerzas croatas al mando de Gotovina y de los entonces comandantes Ivan Cermak y Mladen Markac, también en el banquillo. Desde esa ofensiva, Gotovina, el acusado croata más importante que en estos momentos es juzgado por el TPIY, aún está considerado un héroe en Croacia.

Waespi dijo que el primer día de esa operación militar, el 4 de agosto de 1995, las tropas de Gotovina "entraron en cafeterías, robaron vehículos, televisiones, muebles, (...) dispararon a vehículos (...) y cuando cayó la noche siguieron disparando para mantener a la población serbia de Krajina en una situación de pánico".

El fiscal no reparó en dar detalles atroces, como cuando se refirió a un caso en que las fuerzas croatas quemaron una casa "con una mujer inválida en su interior".

En el acta de acusación, que se publicó en 2001, también se especifican otros crímenes de crueldad espeluznante, como el de una anciana de 90 años a la que efectivos del Ejército croata habrían quemado viva o el de otras víctimas serbias a las que se torturó antes de matarlas a tiros.

El juez que preside el caso, el holandés Alphons Orie, pidió al principio de la vista a la Fiscalía y, en especial, a la defensa de los acusados que fuesen "lo más eficientes posible para no perder tiempo" en el transcurso de juicio.

En la primera vista de un juicio que lleva más de un año de retraso, los fiscales, que esperan llamar a 130 testigos, también calificaron de "indiscriminados" los ataques a la población civil serbia de Croacia, a causa de los cuales los serbios de esa zona se vieron obligados a abandonar sus casas.

El fiscal Alan Tieger dijo además que esos asaltos son "intolerables" porque no diferenciaban entre objetivos civiles y militares.

Tieger sostuvo que los ataques de la Operación Tormenta respondían a "intenciones nacionalistas" con las que las tropas y el entonces presidente croata, el ya fallecido Franco Tudjman, se aseguraban que "los serbios no retornarían" a Croacia. "Tudjman (del que Gotovina era un hombre de confianza), como muchos otros nacionalistas de la zona, pensaba que el multiculturalismo era insostenible", afirmó.

Según un documento publicado ayer por el TPIY, el ex general croata ha solicitado a los fiscales la eliminación, por falta de pruebas, de los cargos 6 y 7 del acta de acusación, que hablan del crimen de asesinato, entendido tanto como crimen de guerra como de lesa humanidad. Los fiscales se negaron, argumentando que estaba fuera de lugar porque son los jueces y no el acusado quien tiene que valorar las pruebas.

Gotovina, que fue arrestado en Tenerife (España) en diciembre de 2005, y los otros dos acusados siempre se han declarado inocentes de los nueve cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad de los que se les acusa, entre ellos asesinato, deportación, persecución étnica y destrucción de pueblos y ciudades.

La defensa de Gotovina se encargará de abrir hoy la segunda vista del juicio con sus alegatos iniciales.

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