China 'peina' la capital del Tíbet en busca de los instigadores de la revuelta

  • Cientos de personas fueron detenidas, entre ellas antiguos presos políticos · Más de 2.000 tibetanos exiliados se manifiestan en la India para pedir a la ONU que investigue la represión impuesta por Pekín

La Policía china recorrió Lhasa casa por casa para detener a sospechosos de participar en los disturbios y manifestaciones de los últimos días. Pekín lanzó un ultimátum a los rebeldes para que se entregaran, requerimiento que finalizó el domingo y que fue sido ignorado por los insurgentes tibetanos.

Tras el fin del plazo gubernamental, que garantizaba clemencia para quienes se entregasen y castigos severos a los que no lo hicieran, la Policía china hizo registros exhaustivos en Lhasa, la capital del Tíbet, y Según informó Radio Free Asia (RFA), "cientos" de personas han sido detenidas, entre ellas antiguos presos políticos. Además, el esfuerzo de Pekín por encontrar culpables les llevó a registrar otras provincias vecinas como Sichuan, Gansu y Qinghai, donde también hubo protestas.

La RFA citó a una mujer hongkonesa residente en Lhasa que aseguraba que la situación había mejorado algo ayer. "Mucha gente ha salido a comprar comida, pero la Policía está armada, de guardia en las calles y hace controles aleatorios", agregó.

La persecución también se extendió a los periodistas desplazados a la zona, ya que el Club de Corresponsales Extranjeros en China señaló que al menos 25 reporteros habían sido expulsados de la región tibetana a pesar de la promesa de las autoridades chinas de una apertura informativa coincidiendo con la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín.

Por otro lado, el primer ministro chino, Wen Jiabao, aseguró que China "continuará apoyando el desarrollo y el progreso del Tíbet, y la mejora de la gente de todas las etnias", y agregó que "nada eclipsará la posición china".

Sin embargo, Wen matizó que la puerta del diálogo con el líder espiritual tibetano "sigue muy abierta", pero aclaró que siempre que éste reconozca que el Tíbet y Taiwán son parte de China.

A pesar de los problemas ocasionados por las protestas, que causaron al menos 13 muertos según el Gobierno chino y más de un centenar según las autoridades tibetanas en el exilio, la jornada de ayer también estuvo marcada por las manifestaciones.

Más de 2.000 tibetanos refugiados en el noreste de India se concentraron ayer para llevar a cabo su mayor protesta en años en la zona, exigiendo a Naciones Unidas que investigue las informaciones sobre los asesinatos de manifestantes en China.

Liderados por cientos de monjes budistas, algunos tan jóvenes como de ocho años, ondearon banderas tibetanas y marcharon por las calles de la ciudad de Siliguri, coreando "queremos justicia, queremos libertad".

"La ONU está viendo lo que está pasando en Tíbet, pero no está haciendo nada", dijo Dawa Gyalpo, que ayudó a organizar la protesta. "Estamos diciendo a la ONU que debe haber una investigación", añadió.

Mujeres con el vestido tradicional tibetano, y hombres jóvenes con pañuelos que piden un "Tíbet libre" y las caras pintadas con la bandera tibetana mostraron pancartas contra el "genocidio" de su pueblo y a favor de la "independencia".

Los tibetanos se reunieron en el monasterio de Kala Chakra, a las afueras de Siliguri, procedentes de las comunidades de refugiados en los estados indios de Arunachal Pradesh, Meghalaya y Nagaland, así como de Bengala occidental.

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