Bagdad sufre un día negro con más de 100 muertos en cinco atentados

  • La oleada de ataques con coches-bomba es la tercera tras las registradas en agosto y octubre · Las autoridades temen un incremento de la violencia a medida que se acerquen los comicios de 2010

Cinco potentes bombas provocaron ayer la muerte de al menos 127 personas y dejaron 448 heridos en Bagdad, en la tercera ola de ataques perpetrada desde agosto pasado en la capital de Iraq. Los atentados con coche bomba, cuatro de ellos perpetrados por conductores kamikazes, se produjeron de forma casi simultánea sobre las 10:25 locales en diversos barrios de la capital.

"Al menos 127 personas murieron y 448 resultaron heridas en los atentados con coches-bomba", indicó una fuente del Ministerio del Interior.

En el barrio de Dora, en la entrada sur de Bagdad, un kamikaze hizo explotar su vehículo contra una patrulla de la Policía frente al Instituto de tecnología, matando a 15 personas -tres policías y 12 estudiantes- e hiriendo a 23, según la misma fuente.

Los otros cuatro atentados, que se cobraron la vida de al menos 112 personas, tenían por blanco el palacio de Justicia en el barrio de Mansur (oeste), el Ministerio de Trabajo en la calle Palestina, una oficina del Ministerio del Interior en la zona de Al Nahda y el mercado Rasafi, en el centro de la ciudad.

"Son las mismas manos negras que se encontraban detrás de los ataques de agosto y de octubre las que han perpetrado los atentados de ayer. Éstos llevan la marca de Al Qaeda unida al partido Baas", el antiguo partido de Sadam Husein ahora disuelto, indicó el portavoz del comando militar en Bagdad, el general Qassem Atta.

Tras las explosiones se oyeron disparos esporádicos, seguidos por las sirenas de vehículos de emergencia, al tiempo que los helicópteros surcaban el cielo y las carreteras eran cortadas por las fuerzas de seguridad.

La violencia en el país había registrado una clara merma en noviembre, con un balance total de 122 muertos, el mes con menos víctimas desde la invasión estadounidense de 2003.

Sin embargo, el Gobierno iraquí y el Ejército estadounidense han advertido de la posibilidad de un incremento de los ataques a medida que se acercan las elecciones que, según acordó la Comisión Electoral, se llevarán a cabo el próximo 6 de marzo.

La amenaza de violencia política relacionada con los comicios ha sido una de las principales preocupaciones tras los sangrientos ataques en Bagdad en agosto y octubre, que se cobraron la vida de más de 250 personas.

Gran Bretaña condenó los ataques pero advirtió que seguiría "trabajando estrechamente con el Gobierno iraquí para obtener progresos", según declaró un portavoz de Downing Street. "Quienes utilizan la violencia para minar estos esfuerzos no lo lograrán", añadió.

Estos ataques han socavado sin duda la escasa confianza depositada por los ciudadanos en las fuerzas de seguridad iraquíes.

"Creemos que se intentará llevar a cabo más ataques antes de las elecciones", señaló en noviembre el general Ray Odierno, comandante de las tropas estadounidenses en Iraq.

Estados Unidos tiene actualmente 115.000 soldados en Iraq, pero esta cifra caerá a 50.000 el año que viene con la retirada de las tropas de combate, antes de la retirada completa a finales de 2011 según anunció el presidente Barack Obama.

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