DESDE 97.460 EUROS

Al volante del nuevo Audi A8, un coche adelantado a su tiempo

  • Incorpora un nivel 3 (el máximo es 5) de conducción autónoma. Sin embargo, no lo puede ofrecer comercialmente porque todavía no hay ningún país donde un coche autónomo pueda circular de forma legal.

El nuevo Audi A8 está a la venta desde 97.460 euros. El nuevo Audi A8 está a la venta desde 97.460 euros.

El nuevo Audi A8 está a la venta desde 97.460 euros.

Es probablemente el coche más tecnológico que existe en la actualidad. Hablamos del nuevo Audi A8, una berlina de representación que ya va por su cuarta generación y que se acaba de poner a la venta.

Se trata de un modelo que por su tamaño –ronda los 5 metros- y por su precio –comienza en los 97.460 euros- tiene un número minoritario de clientes minoritario –alrededor de 300 unidades el primer año en España-.

Sin embargo, y dejando a un lado el volumen, es con toda probabilidad el modelo más importante para Audi. No tanto por el número de ventas –como decíamos-, sino porque equipa todas las innovaciones tecnológicas desarrolladas por la marca a día de hoy.

Una tecnología que, como novedad más importante, permite alcanzar al nuevo Audi A8 un nivel 3 de conducción autónoma, sobre 5 disponibles. Es decir, este coche tiene tantos sensores, cámaras y láser -24 en total- que es capaz de circular de forma completamente autónoma por un carril, con una velocidad de hasta 60 kilómetros por hora en situaciones de tráfico y con una separación física respecto a los vehículos que vienen en sentido contrario.

Este sistema, que Audi ha bautizado como Traffic Jam Pilot, se encargará de arrancar desde parado, acelerar, controlar la dirección y los frenos, manteniendo el coche el mismo carril. Además, el coche también podrá hacerse con las riendas de la situación en el caso de que otro vehículo, de forma repentina se ‘meta’ en nuestro carril.

Entonces, ¿por qué decimos que es un coche adelantado a su tiempo? Pues porque el mencionado nivel 3 todavía no es posible. Y no por el hecho de que la tecnología no funcione –que sí funciona-. En realidad es porque a día de hoy todavía no se ha regulado en España –ni tampoco en el resto de los países- la ley que permite que un coche conduzca de forma autónoma.

Por este motivo, Audi es la primera interesada en que se pueda regular este tipo de situaciones, que desde la marca, según anuncia su Product Manager, esperan que pueda comercializarse a finales de 2019.

Estética poderosa

Una vez junto a él. Lo que más llama la atención es que no aparenta ser un coche que mide alrededor de cinco metros. Como es obvio, estamos ante un coche grande. Incluso podemos decir que es enorme. Pero, sin embargo, tiene unas formas tan trabajadas que no da la sensación de ser una berlina mastodóntica.

Sobresale, por ejemplo, su frontal. Ahora la parrilla es hexagonal dejando de lado las formas cuadradas. Además, es muy ancha –prácticamente llega a los extremos de los faros- y es muy baja. De la parte delantera también nos quedamos con  los faros láser, disponibles en opción. Estos elementos, en combinación con los faros Matrix Led, pueden presentar un alcance de hasta 700 metros de longitud.

Continuando con el diseño, otro elemento muy poderoso es la zaga. Entre otras cosas por los faros que están conectados por una tira cromada y una línea de leds que es un auténtico espectáculo de luces cuando el conductor frena. Entre otras cosas porque se ilumina toda la trasera del vehículo con una tira de casi dos metros de leds de color rojo, que llama muchísimo la atención de noche.

La odisea del espacio

Una vez dentro del vehículo, el A8 es espectacular por su espacio interior. Si bien es cierto que acostumbrados a los SUV la distancia entre la banqueta y el techo no es tan amplia, a cambio tenemos un espacio longitudinal enorme. Sobre todo si optamos por la versión con la carrocería larga.

Es entonces cuando te das cuenta que este tipo de coches están pensados principalmente para viajar detrás. Y más aún si –como en este Audi A8- compruebas que al bajar el respaldo de la quinta plaza aparece ante ti una pantalla digital con la que se pueden configurar un sinfín de elementos. Una pantalla que se puede sumar, además, a otras dos pantallas extraíbles  situadas tras los reposacabezas delanteros.

No obstante, a la hora de elegir nosotros nos quedamos con los asientos delanteros y, en concreto, la posición de conducción. Poder ver de cerca, tocar, palpar y manejar la instrumentación de la parte delantera es un ejercicio completamente futurista.

Esta forma de mostrar la información es un cambio trascendental en Audi. En primer lugar porque Audi ha apostado por una orientación plana del salpicadero. Según la firma de los cuatro aros, en este coche viajarán muchas personas en los asientos traseros, así que los dispositivos los tienen que disfrutar todos.

Pero también es llamativo porque abandona, por primera vez, el MMI. Este mando giratorio era el único hasta ahora para interactuar con los menús. Y en este A8, por primera vez, se puede manejar la pantalla como si fuera una Tablet: escribiendo, ampliando, reduciendo…

Asimismo, estas pantallas llaman la atención porque para que cada botón actúe de forma correspondiente hay que hacer una ligera presión con el dedo. A su vez el usuario recibirá una respuesta con una vibración y un pequeño sonido, lo que se denomina como ‘feedback háptico’.

En marcha

Para su toma de contacto Audi nos propuso una ruta por los alrededores de Sevilla y Córdoba, alternando todo tipo de carreteras: autopistas, carreteras secundarias y ciudad. Y, a su vez, también pudimos conducir ambas carrocerías del nuevo Audi A8: la corta y la larga.

Para la versión corta optamos por el único motor disponible de la gama que es conocido como el 50 TDI. Se trata de un motor de seis cilindros con tres litros de cilindrada  y 286 caballos de potencia que, según Audi, representará entre el 80% y el 90% de las ventas de la marca.

Este diésel destaca por su refinamiento –apenas se oye en autopista a cruceros legales- y por su contundencia. Además, presenta usa prestaciones sobresalientes y unos consumos más que razonables que fueron de alrededor de 8,5 litros.

Durante esta toma de contacto, también pudimos conducir la variante de gasolina, una mecánica que nos ha enamorado desde el primer momento. En primer lugar por su sonido. En aceleraciones fuertes, cambios de marcha o reducciones, el motor provoca un sonido que es pura armonía para tus oídos. Pero a su vez, también destaca por su empuje brutal, aunque eso sí el consumo es mucho más elevado: durante la prueba este A8 55 TFSI de 340 CV –y con un precio de 104.500 euros- presentó un gasto de alrededor de 11,5 litros.

En cuanto a los recorridos realizados, si bien es cierto que donde se muestra como pez en el agua es en las autopistas, también conviene señalar que este A8 se comportó de forma sorprendente en carreteras viradas y con curvas incluso bastante cerradas.

En este sentido, sobresale especialmente el confort de marcha, la dirección muy directa, suave y firme a la vez y la suspensión que permitía incluso imprimir un mayor ritmo a la marcha, algo insólito en un coche de dos toneladas y cinco metros de largo.

Buena culpa de este buen comportamiento se debe a la tracción integral quattro y a la caja de cambios Tiptronic de ocho velocidades. Además, para ofrecer una mayor eficiencia, Audi ha incorporado al A8 un nuevo sistema eléctrico principal de 48 voltios, que sumado a un alternador de arranque con correa, permite que la marcha continúe incluso con el motor apagado.

Este sistema, además, permite un start/stop ampliado, así como un sistema de recuperación de energía que puede llegar a recargar hasta 12 kW en frenadas. Todo permite un ahorro de combustible de 0,7 litros cada 100 kilómetros.

Más adelante, la gama de este modelo se ampliará con la llegada del A8 L e-tron y el A8 L W12, así como los 4.0 TFSI y TDI.

24 años como firma líder en España

En cuanto a los resultados, Audi está de enhorabuena en España. En primer lugar porque durante el pasado año la firma alemana comercializó un total 53.359 unidades, lo que supone un 8,1% más que el año anterior y una cuota de mercado del 27% dentro del segmento premium. Además, se trata del vigésimo cuarto año consecutivo de incremento de ventas en España.

Asimismo, y según José Miguel Aparicio, director de Audi en España, la firma logró una rentabilidad de sus concesionarios del 2,7%, lo que ha supuesto una subida de dos décimas respecto al pasado año.

Asimismo, para 2018, desde Audi señalaron que el segmento premium esperan un incremento del 7,4%. De cumplirse esta cifra estaríamos hablando de que Audi cerraría el año con algo más de 57.00 unidades comercializadas, lo que supondría un récord absoluto de la marca en España, batiendo el registro de 2017, año en el que se alcanzó una cifra similar.

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