La venta de viviendas usadas se mantiene gracias a los extranjeros

  • Las transacciones de inmuebles de segunda mano bajan un 1 % mientras que las realizadas por inmigrantes aumentan un 26% · Por un piso nuevo se pagan 18.134 euros más que por uno usado

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La población extranjera cada vez tiene más peso en la provincia lo que contribuye a que tanto en los intercambios comerciales como en el resto de actividades vaya ganando protagonismo como ha ocurrido en el mercado inmobiliario: el año pasado el número de viviendas de segunda mano adquiridas por los extranjeros residentes en nuestra provincia subió un 26 por ciento, lo que contribuyó a que se mantuviera el volumen de ventas de este tipo de inmuebles.

Según los últimos datos disponibles del Ministerio de la Vivienda, durante los tres primeros trimestres del año pasado se contabilizaron 4.929 transacciones de viviendas de segunda mano en la provincia, frente a las 4.972 que se registraron en el mismo período del año anterior, lo que supone un descenso del 1 por ciento. Un comportamiento en el que ha sido decisivo la entrada de la población extranjera, que durante el año pasado adquirió 311 viviendas de este tipo. Es decir, que si se suprimiesen esas compras, el descenso en las ventas hubiera alcanzado el 7 por ciento. Pero es más, las ventas entre los extranjeros residentes en la provincia han pasado de 247 a 311 lo que representa un aumento del 26 por ciento. El incremento de sus compras ha ido evolucionando de forma progresiva a lo largo de los dos últimos años, si bien ha sido en el tercer trimestre del año pasado cuando mayor crecida se ha registrado (61 por ciento) al pasar de las 71 a las 114 transacciones, mientras que en ese mismo período las ventas totales de vivienda usada descendieron un 15 por ciento en la provincia.

El peso que va adquiriendo el colectivo de extranjeros queda plasmado además en el porcentaje de viviendas que ha comprado sobre el total de los inmuebles adquiridos en la provincia: el 7 por ciento, cuando los inmigrantes representan el 5,6 por ciento del total de la población existente en la provincia.

A pesar del descenso generalizado en las ventas de la vivienda de segunda mano en la provincia, éstas siguen teniendo más peso sobre el total de las transacciones controladas por el Ministerio de la Vivienda. Así, más del 54,48 por ciento de las 9.047 registradas en 2007 correspondía a vivienda usada, si bien entre los extranjeros ese porcentaje se queda en el 52,7 por ciento.

El descenso del número de viviendas de segunda mano ha sido una consecuencia del encarecimiento de este tipo de inmuebles. Así, según las mismas fuentes, se ha registrado un incremento del 11 por ciento en el importe medio de las transacciones realizadas por las viviendas usadas, frente a una subida del 5 por ciento en el caso de las viviendas libres de nueva construcción. Pero aún así, los datos ponen de manifiesto que al cierre del tercer trimestre del año pasado había que desembolsar 18.132 euros menos por una vivienda de segunda mano (el coste total se situó en los 149.547 euros) que por una de nueva construcción (con un valor medio de 167.679 euros), lo que sin duda ha influido a la hora de que tanto nacionales como extranjeros se decanten más por este tipo de inmuebles en el momento de realizar una compra.

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