El rizado artesanal de las palmas

  • Desde hace más de 20 años, un grupo de mujeres trenza las palmas de la Hermandad de la Borriquital tradición El rizado de palmas se ha convertido en unas de las tradiciones más vistosas en los días previos a la Semana Santa.

Desde el martes pasado, las palmas se hacen dueña del porche de la parroquia mayor de San Pedro. Sobre su superficie, un grupo de mujeres de la Hermandad de la Borriquita se afana en rizar las palmas que dicha cofradía lucirá en su estación de penitencia mañana, Domingo de Ramos. Es una estampa ya tradicional en los días previos a la Semana Santa, pero quizás también es una de las tradiciones más desconocida de la Semana Mayor onubense.

"Si el tiempo no acompaña, las rizamos dentro de la casa hermandad, pero como este año el clima ha esto inmejorable, ojalá siga así durante toda esta semana que viene, nos trasladamos a este porche donde no tenemos limitaciones de espacio, date cuenta que las palmas miden más de 2 metros de altura, y además, ofrecemos con esta artesanal y curiosa labor una vistosidad inusual a este lugar", comenta, Teresa, que junto a Mari Angeles, Loli, Angeles, Arancha, Susana y Pepi, se afana en el artesanal trabajo de rizar palmas, una dificultosa labor que hizo propia esta hermandad onubense hace ya algunos años, gracias a la muy loable iniciativa de este grupo de mujeres.

"Hay que decir que aunque ningún hermano varón nos ayuda en este loable causa, fue un hermano, hace ya 22 años, quien nos impartido las nociones básicas para convertir una simple hoja en una espectacular palma", apunta, sin soltar de sus blancas manos un hermoso ejemplar "sueltan un polvo que se introduce por todos los poros de tu cuerpo".

La labor consiste en ir trenzando las diferentes hojas de la palma. Y dependiendo de cada tipo de trenza, el trémulo objeto presentará una fisonomía u otra. "Al ser autodidactas, no nos guiamos por ningún patrón, lo que favorece el resultado final, ya que ninguna de las palmas es igual a la otra, ofreciendo así mayor vistosidad al cortejo" explica Teresa, que junto a Susana, riza una de estas palmas, que dividen en cuerpos y redecillas exteriores. "Como novedad este año, la cruz de guía irá custodiada por palmas redondas, ya que todas suelen ser planas. Estas presentan una mayor dificultad al tener que rizarlas de forma vertical, provocando más dureza al rizado, si cabe".

Armadas de paciencia, tijeras y horquillas, van dando forma a acordeones y tallarines, nombres con los que han bautizado los trenzados de dos y tres hojas, respectivamente. "Una vez que le coges el tranquillo al trenzado de tres hojas, esto es 'rizar' y cantar. Te atreves con todo", reconoce Teresa.

El proceso de rizado suele durar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de la experiencia de quien lo realice y de las distintas técnicas de trenzado que se aplique. En cuatro días, este grupo de altruistas mujeres rizan un total de 19 palmas que van abriendo en cortejo, así como en las antipresidencias de los dos pasos de la Hermandad de la Borriquita.

Este laborioso, cuando no espectacular, trabajo, que favorece la convivencia entre los hermanos de dicha cofradía, lo llevan a cabo sobre una materia prima que proviene de Elche. "En el pedido, especificamos que las más grandes y que se encuentren en mejores condiciones, no las aparten para ser rizadas" apostilla Teresa, a la vez que plastifica, una vez humedecido con agua, un hermoso ejemplar "para que se conserve en perfectas condiciones y luzca con todo su esplendor el Domingo de Ramos, tanto por la mañana en la misa de Palmas, donde se bendicen, como por la tarde, en la estación de penitencia por las calles de Huelva".

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