¡Al rico helado de pimentada!

  • Una heladería de Cartaya ofrece en sus vitrinas 365 sabores distintos, uno para cada día del añon en la variedad está... La originalidad llega también a las vitrinas con sorprendentes sabores a pimantá, habas con choco, tortilla de patatas con cebolla, gambas al ajillo y berberechos, entre otros .

Todo parece normal cuando entramos en la heladería cartayera 'Los Valencianos', más conocida por los lugareños como la 'Heladería de Leo', haciendo clara alusión a Leonor, su anterior propietaria y además fundadora junto con su marido Alfredo, ambos alicantinos y heladeros de tradición familiar. Y es que a la hora de elegir un producto, en la 'Heladería de Leo', como en todas, los clientes pueden optar por los clásicos helados de fresa, vainilla, chocolate, tutti fruti, stracciatella, turrón o nata, entre otros muchos.

Pero si nos adentramos un poco más en este aparentemente normal establecimiento, pronto nos damos cuenta de que no se trata de una heladería al uso, sino que ofrece algo más ya que sus vitrinas ofrecen al cliente un extenso abanico de helados que en algunas ocasiones puede llegar hasta 365 sabores distintos, uno para cada día del año, lo cual ha hecho merecedor a su actual propietario, Ricardo Muñoz, de un record internacional reconocido incluso por el libro guinness, cuyo diploma muestra orgulloso en una de las paredes de su heladería.

No obstante, lo excepcional de esta heladería cartayera no se queda sólo en este dato ya que si nos paramos a leer con detenimiento los cartelitos que acompañan en las vitrinas a cada uno de los helados informando sobre su sabor, nuestra sorpresa puede ser mayúscula al darnos cuenta de que se ofrecen las más impensables extravagancias.

En este sentido, el cliente puede quedarse 'helado' (y nunca mejor dicho) al observar en las vitrinas helados de sabores tan inverosímiles como por ejemplo berberechos, chorizo, cocido de garbanzos, gambas al ajillo, tortilla de patatas con cebolla, ensaladilla rusa, tinto de verano, cerveza cruzcampo, donuts, y un largo etcétera hasta llegar a 365.

Pues bien, aunque a partir de aquí ya creo que no nos asustaremos por nada de lo que ofrezca Ricardo a sus clientes, aún nos tenía reservada otra sorpresa: su especial apartado dedicado a los helados típicamente onubenses, y más concretamente a la gastronomía cartayera. En este sentido, sus vitrinas también ofrecen helados de la típica y autóctona torta de pascua cartayera, de habas con choco, de gazpacho cartayero (porque como el mismo Ricardo comenta "cada pueblo tiene su propio gazpacho"), de chocos con patatas, y hasta de la mismísima guinda culinaria cartayera como es la tradicional 'cotufa' o 'huevos encotufados' (una especia de pimentada a la que en Cartaya se añaden tomates y otras verduras, además de huevo duro).

Y precisamente de 'cotufa cartayera' nos hizo Ricardo una rápida demostración. Para ello entramos en su pequeña fábrica de helados, situada en la 'trastienda' de su establecimiento. Para ello y para demostrar además que sus helados son totalmente artesanos haciendo honor a su pertenencia como empresario a la asociación española de heladeros artesanos.

Una unión de heladeros gracias a la cual, comenta Ricardo, "el año pasado hicimos realidad otro hecho insólito": que la Universidad de Castellón crease el primer Título Propio del mundo de Experto en Heladería Artesana.

Si es cierto eso que dicen de que en los tiempos que corren, en el mundo de la empresa innovar es sinónimo de progreso, creo que a la 'Heladería de Leo', como sigan sorprendiéndonos Ricardo y su familia con este tipo de innovaciones, le quedan aún muchos años de prosperidad. Una prosperidad de la que sin duda la hija de Ricardo, recogerá el testigo para convertirse en la artífice de la cuarta generación de heladeros artesanos de la familia.

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